CAPÍTULO 29. EL VIAJERO

—¿Creen que saldrá con alguna tontería?, ¿como recomendar comer más helado?— preguntó Dean con una sonrisa. Todos los estudiantes fueron convocados a cenar juntos en el gran comedor a altas horas de la noche, pues el director del colegio daría algunas palabras. 

Harry, Hermione, Neville y Sophie acababan de regresar de la pequeña celebración de cumpleaños de Hermione. Y siendo francos se hallaban bastante llenos de pastel. Daphne también se presentó, pero no cruzó palabras con Harry, solo entregó su regalo y con un abrazo se marchó del lugar. 

—No creo, probablemente sea algún anuncio sobre cómo están las cosas afuera. El profeta sigue diciendo que se ha alzado un señor tenebroso y que hay huellas de viajeros temporales en las zonas afectadas— comentó Hermione alzando la vista del libro que Harry acababa de regalarle. 

—El ministerio ha tomado acciones en el hecho, sin contar que han recomendado a la comunidad mágica aparecerse en parejas para evitar mayor cantidad de desaparecidos. Por otra parte, nadie debería confiar en las palabras de un ex funcionario del ministerio que ha sido descalificado por el uso desmedido del alcohol— expresó Percy Weasley en voz alta para que todos lo escucharan. 

—Y nadie debería escuchar a un prefecto que es virgen— sentenció Fred, a lo cual medio comedor empezó a reír. 

—Mi…— el mayor de los hermanos prefirió no hablar y solo balbuceó algo que Harry pensó no debía ser una felicitación. 

—Este libro es increíble— Hermione sostenía el nuevo texto de runas— Si lo hubiera tenido en vacaciones habría completado el magiometro un par de días antes, es increíble. Mira este artificiero de china creó una balanza para medir con exactitud el peso de las monedas mágicas. Así podía saber cuál era el precio exacto, sin importar si los extranjeros le pagaban por ejemplo con galeones. 

—¿Lo venden?

—Supongo que si, no es tan nuevo el invento. Harry, este libro no debió ser económico. 

—El negocio va excelente— respondió él. 

—¿Hicieron el pedido del ministerio?

—No, probablemente eso tarde un poco, aparentemente la oficina de aurores quiere una prueba práctica. Pero igualmente estamos llenos, tenemos que entregar cincuenta unidades para final de mes. Con todo y pagos, quedarían cerca de quinientos galeones, doscientos cincuenta galeones para cada uno como ganancia. 

—Es mucho más de lo que logra hacer mi padre en un mes— expresó Hermione.

—Bueno, según lo que me informaron los de finanzas del banco, debemos comprender que este negocio tiene un periodo de alza de uno a dos años. 

—¿Te escribieron? 

—A Sirius, pues aparece como adulto responsable por nuestros negocios y patrocinador de parte de los Black, merece estar al tanto. Aparentemente esta racha de dinero durará casi dos años, después de eso debemos cerrar parte de nuestra productora, porque las personas no pedirán tantas unidades. 

—Tiene sentido, es un producto que compras una sola vez— Asintió Hermione— Igualmente es mucho dinero, para finalizar el año tendré una cantidad enorme. 

—Descuida, hay libros bastante caros donde gastar dinero— respondió Harry. 

—No es gracioso. Mi papá va a morirse del susto cuando sepa las cantidades de dinero. Aunque por otra parte, quizás se mantengan un poco más calmados, digo podríamos comprar otra casa en cualquier otro lugar, por la guerra. 

—¿Siguen preocupados?— inquirió Harry.

—Inquietos. Nadie sabe si esto de verdad es una guerra o no. Aunque todo ha estado bastante tranquilo, uno pensaría que después de un escape tan masivo ya habrían ataques— expresó la chica retirando algo de cabello de su rostro. 

—Sirius dice que igualmente hay movimientos de diferentes familias, también va a presentarse en el Wizengamot, aunque está bastante nervioso.

—Llegó— expresó Hermione señalando al frente, donde el director del colegio subía hasta la sección de profesores y conversaba con Severus Snape. Luego se dirigió donde la profesora Sinistra y se movió hasta el centro, donde estaba el podium. 

    —Buenas noches a todos, estudiantes y profesores. Esta noche he convocado una cena para compartir con ustedes noticias e información que será de vital relevancia para todos. Vengo de reunirme en el ministerio— Hubo murmullos en el gran comedor. El director alzó los brazos y el silencio volvió a reinar— Hay una gran preocupación por parte del ministerio respecto a los jóvenes estudiantes, por tal motivo, se ha decidido que todo instituto de educación mágica en el Reino Unido, será custodiado por una patrulla de aurores y dementores. 

—¿Dementores?— preguntó Harry a su compañera. Al igual que él, decenas de estudiantes comenzaron a hablar e interrogar a sus compañeros.

—Son los guardias regulares de Azkaban, son unas criaturas que succionan la felicidad y buenas energías de su alrededor. Son horribles, debilitan a cualquiera que se encuentre cerca, empujan a los magos a la locura y pueden hacer que cualquiera se suicide o deje de luchar por vivir. 

—Nada simpáticos. ¿Por qué los traerían a un colegio? Además, ¿esos no fueron los que también atacaron a los aurores?— inquirió el chico. 

—Supuestamente no todos se sublevaron. Supongo que el ministerio tiene sus razones. 

—¡Silencio, por favor!— Dumbledore calmó el lugar—. Tenemos una situación poco común, con varios magos peligrosos al acecho. Por tal motivo se tomó la decisión de permitir que los dementores se encuentren en las zonas externas del colegio, mientras que habrá cinco aurores en todo momento dentro del castillo, cuatro custodiando las salas de cada casa, y uno en la entrada principal— Mayor cantidad de murmullos entre los estudiantes, incluso un par de profesores giraban la cabeza para conversar entre ellos— Me han asegurado que ningún dementor colocará un pie dentro del castillo, sin embargo debo advertirles que los dementores están entre los seres más despiadados del mundo mágico. Ellos no saben distinguir entre adultos y estudiantes, no comprenden ruegos o súplicas, y pueden ver a través de cualquier hechizo o capa, y por tal causa, solicito que ningún estudiante abandone los terrenos sin un permiso explícito— Los estudiantes de distintos años ahora no trataban de mantener las apariencias, algunos incluso se levantaron y abuchearon en voz alta— ¡Silencio! Esta decisión no es revocable y no depende de mí, o de alguien del colegio. Debemos comprender que nuestro mundo se ve amenazado y muchos padres han solicitado aumentar las protecciones a las futuras generaciones. Confío en que cada uno de ustedes sea sensato, y no arriesguen sus vidas tratando de burlar un dementor. Coman, y disfruten su noche. 

A pesar que la comida apareció frente a ellos, por primera vez Harry notaba que los estudiantes se hallaban ocupados para comer. Los grupos de discusión se formaron casi al instante. 

—¿Qué dicen? ¿cinco aurores y algunos dementores nos van a mantener protegidos de sesenta mortífagos?

—No todos los que escaparon eran mortífagos, pero tienes un buen punto allí, Jhon. 

—Bueno, será más difícil salir a escondidas en la noche, con los aurores— Comentó uno de sexto. 

—Vamos, siempre se le puede pagar a alguno de ellos, apuesto que no será tan difícil— bromeó otro. 

—¿Significa esto algo?— preguntó Harry. 

—Probablemente el gobierno está tomando precauciones, pero no debe significar nada. Si pensaran que habrá un ataque o alguno de los fugados viene a atacar, enviarían mayor fuerza de aurores, unos diez al menos. Están desesperados por poder mostrar resultados, el profeta dice que el ministro le llueven cartas de renuncia y hay varios posibles a tomar el puesto. 

—Si leí algo como eso. 

Harry se mantuvo tranquilo escuchando al resto conversar mientras trataba de digerir un par de papas asadas sin vomitar debido a la llenura. Media hora después se dirigió junto a Hermione a la sala común. La sorpresa fue hallar una cara conocida al frente de esta. Los gemelos bromeaban con la recién llegada. 

—No sabíamos que había aurores tan bien parecidos.

—Creo que tenemos que cambiar nuestras aspiraciones, hermano— Expresó Fred. 

—Puedo hacer que sus bolas se caigan por todo el año escolar y nunca podrían culparme— sentenció Tonks— ¡Harry!— El cúmulo de chicos congregados en el retrato  de la dama gorda giraron al unísono para ver como la chica se lanzaba para abrazar a un Harry que llegaba apenas por encima de la zona de sus pechos. Un par de miradas llenas de odio y envidia atravesaron al chico— ¿Cómo está mi primo favorito? Hola Hermione. 

—Hola Tonks. 

—Hola Tonks, ¿Eres nuestra auror?— preguntó Harry. 

—Estaba la vacante y casi nadie quería venir porque significa tratar con un montón de niños idiotas. Cadete en entrenamiento Tonks— Guiño un ojo la mujer. 

—¿En entrenamiento? Felicidades, significa que pasaste el examen. 

—¿Lo dudaste?

—Ni por un segundo— expresó Harry con una sonrisa. 

—Yo me adelantaré— comentó Hermione despidiéndose. 

—¿Qué la tiene tan apresurada?

—Hoy es su cumpleaños, y le regalé un par de libros— alegó Harry encogiéndose de hombros. 

—No puede esperar para leerlos por completo— expreso la otra.

—Entonces ¿En entrenamiento?

—Cuando entras se te debe asignar un auror con al menos siete a diez años de experiencia, pero todavía no me asignan el mio. Mientras tanto, tomé esta labor. 

—¿Estarás aquí todos los días? 

—Solo algunas noches, no esperes que esté contigo siempre. Oye que hay bastantes chicas lindas en tu año para que solo me quieras a mi. 

—¿Por qué el cabello negro?— preguntó Harry. La verdad notó que la chica no sólo lucía un cambio en el cabello, la región de sus caderas y senos estaban algo abultadas en comparación a como recordaba. 

—Un par de cambios, aparentemente el rosa no está muy de moda entre los aurores. 

—Entiendo— respondió él— ¿Estabas de servicio cuando sucedió lo del tren y Azkaban?

—No, pero adelantaron mi examen de ingreso por eso. Necesitan más personas dentro de la fuerza. Pensé que me escribirías. 

—También tuvimos varias cosas aquí. Ejemplo, Daphne, no habla conmigo y tenemos a un idiota en defensa contra las artes oscuras. Ah, y el negocio de magiometros va bastante bien. 

—¿Tiene algo que ver con que Matheo Greengrass escapase?— preguntó la chica avanzando junto a él al interior de la sala común. 

—En parte. 

—¿Conversaste con ella? 

—Lo intenté, pero no sirvió de mucho, me mandaron a volar, se podría decir. 

—Bueno, Greengrass es una buena familia, algo negra y algo gris, pero de las antiguas. Quizás debas esperar un poco a que las cosas se calmen. Escuché de buena fuente que la casa Greengrass está a poco de recibir una redada— Susurró Tonks tomando asiento en uno de los muebles mientras el resto de estudiantes entraba y se dirigía a los dormitorios. 

—Dudo que lo encuentren, sin contar que parece que el problema es más profundo que eso. 

—¿Quieres que te acompañe a dormir esta noche? ¿Un poco de calor femenino para confortar y calmar esa mente tuya? 

—De seguro te suspenden si notan que no estás en tu lugar en la noche, sin contar que dudo que la visita a mi cama fuese tan placentera como cualquiera imaginaría— respondió él.

—Necesito un libro que ví en la biblioteca Black, uno sobre rastro de magias oscuras— Tonks ladeó la cabeza y colocó un tono teatral para pedir el favor. 

—Ya me imaginaba, puedo preguntar a Gali para prestartelo. 

—Por eso eres mi primo favorito. 

—¿Cómo ves la situación en el ministerio? ¿Saben algo? 

—Casi nada que no sepa todo mundo. Aparentemente es cierto, hubo magos que hicieron uso de giratiempos para atacar. El mayor problema es que la información recolectada no tiene mucho sentido. La firma mágica de la arena usada no es de ahora, aparentemente es de dentro de tres años, lo cual significa que hablamos de alguien que saltó tres años al pasado. Y no solo una persona, un grupo entero, pero los giratiempos no funcionan así, se supone que sólo permiten viajar algunas cuantas horas, un par de días a lo máximo. Así que no tienen la más remota idea, sin contar que las personas que lo hicieron perfectamente podrían ser estudiantes ahora, ¿Qué hacemos? ¿Ponerlos a juicio? tampoco tienen idea de quienes fueron las chicas que aparecieron para ayudar, pero es probable que también fuesen viajeros con giratiempos. 

—Entonces no tiene sentido que nos coloquen aurores y dementores, si es gente que retrocede…

—Podrían retroceder en cualquier instante y atacar a quienes quieran y regresar a sus tiempos sin el menor de los problemas. No podríamos hacer nada, podrían aparecer en Hogsmeade en este instante, sabiendo que es el momento en que hay menos aurores y hacer desastre— Tonks buscó en uno de sus bolsillos algo de dulce. 

—No es muy alentador. 

—¿Querías la verdad o la versión bonita? 

—Lo sé, solo me parece bastante difícil. ¿Hay posibilidad que las personas que escaparon, algunos, fuesen al futuro? ¿O al pasado? 

—Normalmente te diría que no, pero también diría que es imposible que vinieran viajeros de hace tres años ¿Qué te puedo decir? estoy tan en blanco como tú. Lo único que podemos hacer es estar más alertas que nunca— expresó la chica. 

—Bien, si alguien irrumpe aquí espero que al menos des un grito de alerta. 

—Correré hasta la habitación de mi asesino de magos tenebrosos favorito. 

    —Probable pida un cambio de auror en nuestra sala común— expresó Harry con una sonrisa— ¿Qué tal el cuerpo de aurores, todo lo que siempre soñaste?

—Es más renombre, pero como dije, no me han puesto todavía a la persona de quién debo aprender. Ya sucederá, mientras tanto debo mantenerme activa y a salvo. 

—En especial la última. 

—¿Crees que deba comprarle algún regalo a Hermione?, no creo que tengamos tanta confianza, pero también me parece grosero. 

—Si quieres, pero descuida, es difícil que puedas superar el mío— Un par de chicos de sexto se movieron hasta la puerta en ese momento, hasta notar la mirada de Tonks. Sus rostros palidecieron al instante. 

—Queríamos salir y visitar a nuestras novias— comentaron los chicos. 

—No vi nada, ni a nadie, si los agarran en otro lugar, asumiré que jamás pasaron por aquí o se desilusionaron— comentó la auror sin inmutarse. 

    —¿Tendré permiso para salir a medianoche?— Harry picó un ojo. 

—Si fueses a visitar a tu novia, yo misma iría detrás de ti como escolta. 

—Gracias por avergonzarme. 

—Lo has logrado tu solito primo, aunque con tu estatura pensaría que eso no tardaría mucho en solucionarse. 

—Mejor iré a dormir. ¿Estarás en la mañana?

—Me iré a las ocho de la mañana, quizás vea cómo vas a clases. 

Harry se levantó y despidió con un beso en la mejilla de Tonks— le preguntaré a Gali sobre el libro, quizás en dos o tres noches pueda prestarlo, ¿Cuanto tiempo lo necesitas? 

—Una o dos noches, no más. Lo mínimo para leer un poco y practicar algo. 

Subió las escaleras rumbo a su habitación. Alguien se hallaba roncando ya. Sus cortinas se hallaban cerradas, tomó algo de ropa de su baúl y luego abrió la cortina. 

—Inmobilus, silencius, muffliato— Harry fue impactado por los dos primeros hechizos. Su cuerpo se congeló de improvisto y cayó sobre las sábanas, desde allí pudo ver la figura de un hombre que cerró las cortinas de su cama y se sentó en esta con total confianza. 

Todos sus sentidos gritaron de terror. Aquella persona le dejó sin posibilidad de defenderse en solo un segundo. Por si fuese poco, se hallaba tranquilo sobre su cama con las cortinas cerradas. Podía matarle en cualquier momento y nadie lo notaría hasta horas de la mañana. 

—Fue bastante fácil. No tenías sobre tí ningún escudo defensor, eso creo que te da una idea de cuan vulnerable eres, Harry. 

Quería gritar, pero de su boca las palabras no salían. Deseaba moverse pero apenas lograba hacer que sus dedos tambalearan un poco.

—No necesitas estar tan nervioso, no deseo matarte, piénsalo, si quisiera matarte habría lanzado primero la maldición asesina, pero no, primero te paralicé y silencié. Quiero conversar contigo. No soy tu enemigo— Ahora podía ver un poco el rostro de aquel hombre, tenía el cabello largo, y algo desordenado, su tez era clara—. Entiendo que debes estar un poco temeroso de todo esto, yo lo estaría, yo lo estuve de hecho. Pero ten en cuenta que de otra forma habrías gritado y comenzado a lanzar hechizos a diestra y siniestra, y la verdad eso no ayuda a ninguno. 

—Auummm mmmm cmmmmmeinmmmem mammm mo momer amaaar— expresó el chico tratando de girarse. 

—Cierto, solo promete no gritar porque va ser muy tedioso, igualmente lancé un hechizo para que los demás no puedan escuchar nuestra conversación, si se acercan escucharan un zumbido— Movió la mano donde empuñaba una varita y Harry ahora pudo abrir la boca. 

—Conveniente decir que quieres hablar luego de dejarme mudo. 

—Dije que ibas a gritar. 

—¿Quién eres y qué quieres? 

—Vaya, eso fue rápido, esa es la gran pregunta, quién soy— respondió el hombre— Lumos— expresó para alumbrar su rostro y dejar que la luz llenase la cama— Soy tú, o tú eres yo. Soy Harry Potter, al igual que tú. 

—¿Esto es una broma? 

—Al único que se le ocurriría una broma así es a Sirius, pero supongo que estos días está muy ocupado con Karen, por tanto, no. No es una broma. Soy Harry Potter, de otro tiempo, más exactamente de tres años en el futuro. Estoy en quinto año de Hogwarts, y lo más probable es que el día de mañana moriré. 

—¿A qué te refieres con morir? ¿Viajaste en el tiempo?— comenzó a calmarse luego de ver que el sujeto pasó la varita cerca de su cabello para mostrar la misma cicatriz que él tenía. Sin contar que en sus piernas ahora notaba la capa de invisibilidad.

—¿Ya lo digeriste? 

 —Hay mortífagos viajando en el tiempo, y creo que la persona me salvó hace algunos días era la versión mayor de Hermione. No es tan descabellado pensar que vine a verme. Solo no entiendo la razón, Hermione me comentó que si alguien viese a su misma persona en el pasado se volverían locas. 

—Para nada, teorías locas para evitar que la mayoría juegue con el tiempo. Podrías gritar como loco, en especial si no comprendes o concibes en ningún momento el viaje en el tiempo. Pensarías que ves cosas, alucinaciones, y si podría terminar en locura, pero cuando entiendes que los viajes temporales existen, pues es más sencillo para el cerebro aceptar ese hecho. 

—¿Qué quieres? ¿Por qué dices que morirás mañana?— preguntó el menor.

—Me gustaría conversar un poco, quizás guiarte un poco en una mejor dirección y pensar que las cosas mejorarán algo. Y creo que mañana muero porque tu me lo dijiste, bueno tu yo mayor a mi, nosotros nos lo dijimos. Como sea el punto es que yo también recibí una visita de mi yo futuro, me ayudó bastante, e indicó que mañana morimos debido a que hay un enemigo al que no podremos vencer. 

—¿Te refieres a que recuerdas este momento y como tú me estás alertando ahora? 

—No, yo recibí una visita solo hace un par de meses atrás, luego de eso traté de entrenar con las chicas, aparentemente ellas también vinieron hace unos días. Creo que están viajando para evitar los posibles momentos en los que muero.

—Entonces esa era Hermione, salvándome de morir— Analizó el menor. 

—Posiblemente, nox— conjuró y todo fue oscuridad—. Lo siento, no debo dejar que me vean aquí. 

—¿Viniste para entrenarme, e indicarme todo sobre las cosas importantes?

—No, si te contara los puntos más importantes no aprenderías nada de esas cosas. Debes entender que gran parte de la persona que eres y en la que te convertirás, es resultado directo de las cosas que vivirás. Así que si mañana alguien te fuese a atacar, no te lo diría por ningún motivo. Harry, nadie debe conocer el futuro, si te digo quién te atacará mañana y cómo enfrentarlo, no aprenderás nada. Esperarás que yo aparezca la próxima vez y la próxima, y cuando exista un ataque sorpresa, no lo sabrás enfrentar. 

—¿Entonces solo viniste a decirme que mañana morirás? 

—No, vine para conversar en primer lugar porque creo que solo nosotros podemos comprender lo que nos sucede. Y segundo a ayudarte, puedo indicarte qué hacer y qué aprender. 

—Si me dices algo ¿no interfiere con el flujo del tiempo?— inquiró el Harry del presente.

—Si y no— El mayor de los dos tomó nuevamente su varita y la mostró tomando la mano del otro— diffindo— un pequeño corte se formó en la mano de Harry, quién miró buscando una explicación a su contraparte mayor. 

—Eso duele ¿Por qué?— preguntó. 

Su versión del futuro ahora mostró su mano en la misma sección, se observaba una cicatriz con la misma extensión— Tu presente  se convierte automáticamente en mi pasado. Esto no significa nada para el flujo temporal, se arregla a sí mismo evitando cualquier irregularidad. Esto sucede porque los cambios no son relevantes. Si te cortas un poco ahorita no cambiará que en el futuro estaré aquí frente a tí. Por tanto el secreto para modificar el futuro sin que todo cambie de forma abrupta, es realizar cambios mínimos que se ejecuten diariamente. 

—Algo que se convierta en parte de mi rutina pero no intervenga con el flujo de lo que hago normalmente, y así las cosas siguen su curso usual. ¿Es así? 

—Básicamente si. 

—No suena muy útil, digo, cuando lees algún cuento de viajes en el tiempo, no lo exponen así. Y me vi volver al futuro.

—No funciona así— señaló el mayor.

—Bien, ¿Qué podemos hacer? 

—Primero que todo necesitas entrenar. 

—Ya entreno, junto a Hermione, casi todos los días, y los sábados voy al club de duelos. 

—No será suficiente. Ya lo hice, morimos de igual manera. 

—A mi me pareces un mago bastante bueno— El harry del presente comenzaba a poder moverse y se acomodaba en la cama. 

—Puede parecer que sí, y te puedo adelantar que somos fuertes, muy fuertes, pero lo que se avecina es algo aún mayor. 

—¿Voldemort y los mortífagos?

—Ojala fueran solo ellos, diré esto porque creo que ya está ya en marcha, y probablemente para cuando te des cuenta, será muy tarde. Hay otros jugadores además de Voldemort y los mortífagos, otros jugadores mucho más poderosos y con una agenda mucho más siniestra. 

—Ok, más peligro. Ya me preguntaba yo por qué no retroceder y matar a Voldemort de pequeño. 

—La respuesta a eso es que probablemente aparezca otro igual o semejante en fuerza y del cual no sabríamos nada. Lo que hace a Voldemort fuerte, lo que hace que siempre aparezca un lord oscuro cada cierto tiempo, es la inconformidad y la sensación de temor en las personas, en la comunidad mágica. 

—Bien, el viaje en el tiempo no parece tan bonito ni oportuno ahora— refunfuño el menor— Necesito entrenar más ¿cómo y en qué tiempo? A menos que tengas una rutina de entrenamiento, no veo cómo podría. 

—No es necesario, hay un salón especial dentro del castillo. Neville lo encontró en mi año, lo creó Rowena Ravenclaw y es la sala con mayor cantidad de magia y mejores encantamientos en todo Hogwarts. Se llama la sala de los menesteres, su función parece simple en un inicio. Está programada para darle a los estudiantes la sala que cada uno de ellos necesita. Si pasas por el frente, necesitando tiempo, mucho tiempo para entrenar rápidamente, te da una sala capaz de ralentizar el tiempo. Un tercio o un cuarto del tiempo. 

—¿Una sala con el tiempo modificado?

—Podrás entrenar por las noches o los fines de semana, pasarás tres o cuatro días más allí adentro, eso te dará una pequeña ventaja. 

—¿Dónde está? ¿Por qué nadie más la usa? 

—La han usado antes y muchos estudiantes la conocen, no es tan secreta. Pero es poderosa, lo que debes hacer es pasar frente al tapiz de Barnabás el chiflado tres veces pidiendo lo que quieres. Está en este mismo piso. Aparentemente Rowena lo creó con otra finalidad, era una sala ritualista, capaz de crear cualquier ritual necesario con solo pasar frente a ella tres veces. Eso sí, no le puedes pedir imposibles a la sala, se rige bajo las leyes de Gamp. No te dará comida de la nada, no te creará conocimiento que no existe, no te dará algo que no existe o es imposible, del resto puede convocar todo lo que se encuentre cerca y sea factible. Aunque su uso más frecuente es como, bueno, sala de amor para algunos estudiantes. 

—¿Puede crear una cama? 

—Un dormitorio o un lugar dónde nadie más te encuentre. Podrás imaginar lo útil que es eso si tienes ganas de hacer algo con una chica. 

—Suena genial. 

—Lo es— repitió el mayor de los dos con una sonrisa—. La he usado bastante, pero creo que puedes darle un mejor uso que yo. 

—Bien, buscaré la sala de los menesteres ¿Qué más puedes decirme? 

—Hay algo que me gustaría, pero no creo debido hacerlo. Te puedo decir que necesitas aprender legeremancia y oclumancia, son las artes para…

—Leer la mente y ocultar los pensamientos. Lo investigué junto a Hermione el año pasado, creímos que Quirrell estaba intentando leer mi mente. 

—Lo recuerdo. Pero cuando lo descartamos, pues no seguimos prestando mayor atención a eso. Debes hacerlo una prioridad, hay varias personas en el castillo que lo manejan, en especial las que vienen de familias de sangre pura. Lo hacen para proteger los secretos de su familia. Has estado jugando en desventaja. 

—Bien, comprendo. ¿Qué más? 

—Lo demás no puedo decírtelo directamente, creo que debes aprender ciertas cosas por tí mismo. Pero, si te puedo indicar que clase de preguntas son las que debes hacerte. ¿Por qué Voldemort sobrevivió la noche en que trató de matarte? ¿Por qué sobrevivimos? o sobreviviste ¿cómo Dumbledore le ganó a Grindelwald? ¿Quienes han sido los magos tenebrosos de mayor influencia o más poderosos? ¿Cómo se crearon los dementores? 

—No veo cómo eso podría ayudarnos. 

—No lo ves ahora, pero a medida que aprendas, te aseguro que esa información será relevante. Nos ayudará a tener las cosas más claras. 

—¿No me puedes ayudar en cosas más inmediatas?— preguntó el más chico de los dos—. Ahora mismo Daphne no quiere conversar conmigo porque tiene un compromiso de matrimonio y además su tío que es un mortífago está al mando de su casa. Sin contar que se escaparon ese montón de mortífagos. 

—Los mortífagos no son un problema inmediato, si te centras en entrenar a diario, te aseguro que tendrás control sobre lo demás. Ahora respecto a Daphne, te puedo decir que su compromiso necesita primero ser oficial, eso quiere decir que Lucius debe sentarse primero con Matheo a negociar los puntos relevantes del compromiso, y eso no ha sucedido en tu tiempo porque Matheo es un convicto. Si alguien se entera de dicha reunión Lucius tendrá problemas, pero será algo que igualmente sucederá en un par de meses. Tienes hasta entonces para solucionarlo. 

—¿Nada más? 

El mayor resopló mirando al menor— Mira, si te digo lo que debes hacer, no aprenderemos bien sobre el asunto. Lo que sí te puedo decir es que Sirius no tiene la respuesta. Lo queremos y es nuestro padrino, pero no está preparado para el puesto que tiene como jefe Black actualmente. Debes buscar el cuadro de Walburga o de Orion Black, ambos eran cabecillas de la familia, uno más imbécil o cretino que el otro, eso no lo dudes. Pero ambos saben muy bien qué hacer en cuestiones de política o manejo de situaciones con familias de sangre pura. 

—Está bien, eso me ayuda mucho más. 

—¿Alguna otra pregunta? Debo regresar a mi tiempo, no sé cuantos cambios hará el yo estar aquí— expresó el mayor de los dos. 

—¿Tendré novia? 

—Tendrás— aseguró su versión futura. 

—¿Daphne?— preguntó Harry, pero no recibió respuesta, más que una sonrisa de parte del otro—. ¿Hermione?—. La misma sonrisa permaneció impasible en sus labios. 

—¿Por qué no preguntas sobre Tonks? 

—¿Tonks? somos primos y es hermosa, pero es mayor ¿ella querría estar con alguien como yo? 

—Ni idea, no te diré nada, solo me preguntaba porque no estaba entre tus opciones— respondió el mayor— te veo y me da un poco de nostalgia, era muy iluso e inocente en tu tiempo. Te deseo suerte, debo irme. 

—Suerte, ¿cómo sabré si tuvimos éxito? Y no mueres mañana— preguntó el menor al ver que su versión futura sacaba un pequeño reloj de arena de un bolsillo. 

—No lo sabrás, y así es mejor. Solo intenta dar lo mejor de tí— Propinó tres giros al reloj y desapareció. 

—Supongo que es mejor— respondió Harry mirando la almohada y el resto de la habitación— creo que quizás deba llevarle algo abrigado a Tonks— Sonrió ante las posiblidades.

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