CAPÍTULO 21. VISITANTES

Era en extremo raro tener una chica en su habitación, a pesar de tratarse de su prima, Tonks era una figura muy sexy que constantemente lucía prendas provocativas y reveladoras. Su cuerpo era delgado con curvas bien pronunciadas, en especial de caderas y trasero. Punto notable cuando la chica se acostaba boca abajo a leer cualquier tontería sobre su cama. El chico intentaba mantenerse ocupado con los videojuegos o entrenamientos, incluso estaba tomando como costumbre agotarse mágicamente una vez tras otra. Aún así verla deambular por allí ponía sus sentidos al máximo. 

Sin embargo, Tonks era una maga muy diestra, su dominio sobre la magia era muy superior a lo que él pudo creer en un inicio. Su arsenal mágico iba desde hechizos, encantamientos, entrenamiento corporal para realizar movimientos veloces y runas aprendidas que podía dibujar casi como quisiera sobre su cuerpo. 

Enseñó a Harry que aplicar hechizos sin canto no era la única forma de burlar un duelo mágico. A pesar de eso Tonks aseguraba no ser ni cercanamente la más poderosa de su año, y que aurores o mortífagos eran de mayor temor. 

Luego la chica prosiguió con el punto de la intencionalidad de la magia y el flujo de la misma por el cuerpo a la hora de realizar hechizos sin canto. La mejor forma era acostumbrarse tanto a un hechizo que este pudiera aplicarse sin siquiera pensarlo. El cuerpo posterior a esto se acostumbraba al encantamiento y actuaba casi por reflejo en el lanzamiento. 

—Por favor Tonks, Ponte algo, ya casi llega— reclamó Harry cuando la chica se despertaba luego de una siesta sobre su cama. 

—¿Tu amiga? ¿Tienes planeado invitarla a tu habitación galán? 

—¿Quieres que pasemos el día en el comedor? Se supone que trae algo de runas, si algo sale mal, prefiero que sea acá. 

—Bueno, con Kreacher dando vueltas a cada rato, de seguro fastidia a cualquiera. 

—Es hija de muggles, Kreacher se pondrá insoportable— Corroboró él. 

—Esta vez tienes razón, la chica sufrirá dolor de cabeza a los pocos minutos de escucharlo. Pero quien debería vestirse mejor eres tú, no viene a verme a mi, si fuese así, te aseguro que esta ropa interior bastaría. 

—¿Sabes? Estoy seguro de haber escuchado a un gryffindor de sexto decir que se había besado una noche con una chica que nunca más vio en todo el colegio. Algo imposible, a menos que se tratase de un metamorfomago, pero los demás no lo sepan. 

—Calla la boca Harry, solo dos amigas además de tí lo saben en el colegio.

—Si fuiste tú entonces. 

—Me vestiré, pero ni una palabra— la chica alzó una ceja, a lo cual Harry cerró la boca con un gesto— ¿Y dónde piensas llevar a comer a la chica? 

—¿Llevarla a comer?— Harry abrió los ojos— No lo pensé. 

—¡Pero te lo acabas de plantear! serás tonto, no necesitas invitarla a comer a ningún lado, tienes casi doce. podrás estar creciendo más que los chicos de tu edad, pero eso no implica que debas invitar a una chica a comer. 

—¿No?  

—No, bobo. Además, creo que la piscina estará lista para mañana, ya lograron ampliar bien la habitación. Con eso bastará para tener algo interesante qué hacer— Tonks pasaba su varita sobre su cuerpo transfigurando una blusa y una falda bastante corta. 

—Amo Harry— se escuchó la voz de Gali del otro lado de la habitación— Llegó la familia Granger. 

El chico bajó en carrera por las escaleras hasta el piso inferior. Sirius vestía un traje marrón a la medida. Gali se hallaba detrás del lugar, Kreacher no se encontraba por el lugar, lo cual Harry agradeció, su padrino probablemente tuvo algo que ver en eso. 

—Debiste peinarte. 

—Lo intenté— Expresó él. 

—Y una chaqueta— Sirius movió su varita y una chaqueta negra bajó del closet hasta el chico— Una chaqueta bien usada siempre funciona para vestir, es algo elegante, pero no exagerado. Es algo que te he enseñado. 

—No, estoy seguro que es la primera vez que lo mencionas. 

—Pues debí hacerlo antes. Mantente recto— Guiñó un ojo mientras se escuchaba el timbre y un par de golpes en la puerta. Gali chasqueó los dedos  y la puerta se abrió. En el pórtico se hallaban dos adultos y una chica de cabello crespo color marrón. El hombre sujetaba un par de cajas con un brazo, mientras que con el otro arrastraba una maleta, la chica por su parte sostenía otra caja de gran tamaño y la señora de la familia saludaba. 

—Bienvenidos, pasen y pónganse cómodos— Señaló Sirius. 

—¡Oh Harry!— La chica solo ocupó el tiempo en dejar una caja sobre un sillón para lanzarse a abrazar al chico. 

—Buen día, gracias por la invitación— señaló la mujer entrando— Soy Mónica de Granger, y él es mi esposo Wendell— La mujer hizo un par de señas para que el hombre se acercase a estrechar la mano de Sirius, pero este intentaba primero acomodar el par de cajas. 

—Un placer. 

—El placer es nuestro— Comentó Sirius— Su hija ha sido un encanto y casi que guía para mi ahijado. 

—También te extrañé— Susurró Harry sintiendo como dejaban de apretar su espalda. El señor Granger le dedicaba una mirada fija en ese instante y él solo pudo sonreír y estirar una mano— Un placer señor. 

—Tú debes ser Harry, hemos escuchado mucho tu nombre últimamente— Alzó una ceja. 

—¿Puedo tomar las cosas de la señorita para llevar a su habitación?— Preguntó Gali haciendo saltar a la pareja desprevenida. 

—¡Por dios santo!— La señora Granger dio un salto para atrás cayendo en los brazos de su esposo. 

—Es una elfa doméstica mamá. Son los sirvientes de la familia— Explicó Hermione tomando la mano de su madre— Puedes estar tranquila, son increíblemente inteligentes y poderosos, pero solo usan su magia al servicio de su familia. 

—Hola— Sonrió la mujer— Si, claro, puedes llevar sus cosas— Gali asintió con la cabeza antes de tomar las pertenencias y desaparecer— Y pueden incluso desvanecerse. ¿Está bien que sean servidumbre? 

—Yo pensé lo mismo, pero para su raza su vínculo con una familia es vital. Además si se separan o los liberan para ellos es como una vergüenza y estigma. Preferirían morir— la chica intentó darse a entender— Te lo explico luego. 

—Es bueno conocer a otros padres con niños en el colegio— Sonrió tímidamente la señora Granger. 

—Hemos tenido muchas preguntas e inquietudes sobre el colegio de magia. Hace un año llegó una señora muy educada para invitar a Hermione a su colegio. Pero aparte de las cartas de nuestra hija, pues no tenemos muchas noticias. Me subscribí al periodico mágico, pero hay muchas cosas que no comprendemos y tenemos varias preguntas. 

—Bueno— Sirius abrió los ojos viendo a su ahijado— No creo ser un experto pero supongo puedo explicar muchas cosas. Supongo estaríamos más cómodos si nos sentáramos en algún lugar a conversar— Invitó moviéndose por  el pasillo. Los adultos miraban las paredes con cuadros que se movían, en especial varios referentes al extraño juego sobre escobas voladoras. 

—¿Es normal que existan tantos peligros en un colegio? Un profesor murió, y nuestra hija fue atacada por un troll, dios, me alegro de no haber visto tal cosa. Y de verdad agradezco mucho a su ahijado por salvarla, no sabe cuán agradecido estamos— Expresó el hombre mientras caminaban y llegaban al comedor. 

—Pues a decir verdad, la respuesta es bastante ambigua, les puedo asegurar que Hogwarts es bastante segura. Lamentablemente allí afuera hay más peligros que los que imaginan— Expresó Sirius sonriendo mientras kreacher servía algo de té y gaseosa. 

—¿Qué quiere decir con eso? 

—El mundo mágico es tan o más peligroso que el muggle en muchos sentidos. probablemente no verán magos armados con revolvers y pistolas, pero las varitas mágicas hacen el mismo trabajo. Hemos tenido guerras, magos tenebrosos y si salen allí afuera, hay cosas más peligrosas que un simple león.

Harry y Hermione miraban a Sirius en silencio. Estaban conscientes de ser ciertas sus palabras, aún así, era doloroso ver las reacciones en el rostro de ambos padres. 

—Pero para eso se ingresa a la edad de once años en la escuela. Es una edad donde no están tan pequeños como para olvidar, no entender o hacer una tontería muy grande. pero la suficiente para empezar a aprender cómo defenderse y ser más fuertes.

—¿Cómo afronta esas cosas? Nuestra hija es prácticamente nuestra vida, ya es bastante duro no poder verla gran parte del año— Comentó la señora Mónica. 

—Es difícil, más para mí. Como sabrán soy el padrino de Harry, sus padres, mi mejor amigo… Murieron cuando el chico tenía apenas un año de edad. Los asesinó un mago tenebroso, Voldemort. 

—Si, nuestra hija mencionó el nombre, dice que lo llaman, el que ustedes saben. De verdad nos apena su pérdida, debe ser un tema complicado, entendemos que , bueno no quieran hablar de eso— Expresó el hombre agradeciendo al elfo doméstico, y este solo le dedicó un rostro arrugado nada agradable. 

—Descuide, creo que tanto Harry como yo hemos superado bastante el asunto ¿verdad— preguntó Sirius y Harry solo asintió con la cabeza— Ahora, sobre afrontar esas cosas. Deben comprender que en lo que a mi respecta, y lo que he llegado a saber, Hermione es una de las chicas más listas de todo su año. Supongo que con el tiempo y dedicación será una de las más grandes brujas en Reino Unido. 

La señora Granger dedicó una mirada a su hija con lágrimas en los ojos— de verdad que lo esperamos. Hemos pensado en retirarla un par de veces. Pero entendemos que nosotros no conocemos nada del tema. Diablos, siquiera hubiésemos imaginado que nuestra hija fuese maga. 

—Y ahora está esa cosa que Hermione está construyendo— El hombre suspiró llevando la mano a su rostro. 

—Harry ¿Por qué no vas con Hermione y revisan eso que está haciendo? 

—Ok, vamos— Harry se movió por la sala de estar y subió por las escaleras junto a la chica. 

—¿Viste lo que dijo mi mamá? Incluso pensaron en retirarme. 

—Calma, de seguro Sirius va a conversar mejor con ellos. Además, como te dije antes, si hay problemas, yo buscaré de ayudarte. 

—¿Seguro de eso? ¿Por qué lo harías?— Preguntó la chica. 

—Eres mi mejor amiga— Harry se detuvo en las escaleras para verla. Sus ojos marrones brillantes, su cabello alborotado, su piel tersa, su sonrisa… Sintió que su cara se calentaba y desvió la mirada— sería tonto no hacerlo, además, tengo algo de dinero de mis padres. No tengo muchas ideas sobre cómo usarlo, a pesar de lo que me digan los duendes de gringotts. 

—Gracias— Susurró la chica de cabello castaño desde su espalda.  El asintió sin girar la cabeza. 

—Te colocamos una habitación en el tercer piso, no es tan grande, pero es cómoda. 

—No importa, estoy agradecida de poder estar aquí. 

—Bien— Harry abrió la puerta del cuarto— Creo que Kreahcer la limpió, pero puedo indicar que lo haga de nuevo, no se ve muy bien. Creo que esas cortinas son viejas. 

—Está bien, descuida. déjame que te muestre lo que estoy haciendo. Aunque claro, primero lo estoy realizando en un marco grande, pero es que no sabía bien como tallar las runas adecuadas. 

—¿Acabas de llegar y ya se van a poner a estudiar?— Tonks se asomó en la puerta de la habitación. 

—Hola Tonks. 

—Hola Hermione. 

—¿Tonks? ¿Qué haces aquí Tonks?— Preguntó la otra chica. 

—Vine a quedarme un par de semanas antes de tener mi examen para ser auror. En la casa hay varios libros de artes oscuras y defensa, me servirá de estudio. 

—Oh, suena genial ¡Cierto, aquí hay una biblioteca! ¡Harry!

—Si, si claro. Pero primero creo que debo mostrarte el resto de la casa, de seguro luego no sales de allí, y yo por mi parte estoy cansado, no he parado de entrenar con Tonks. 

—¿Estás entrenando?— preguntó la castaña. 

—Quiere mejorar en sus defensas por si se encuentra con mas señores oscuros. No sé cuantas veces piensa que eso sucede en la vida de cualquier mago, dos veces ya es excepcional. Sin embargo, le estoy enseñando algo de conceptos básicos de magia y a realizar algunos hechizos sin canto. 

—Eso es genial ¿seguiste la recomendación que te dí?

—¿De agotarme mágicamente? Si, junto con Tonks— Expresó el chico. 

—Aunque es casi imposible hacerlo agotar, he tenido que ingeniarmelas. Pedirle cosas difíciles y que las mantenga por mucho rato— la chica de pelo rosado guiñó un ojo a la otra. 

—Fantástico. Ahora, ayúdame a sacar esto de esta caja Harry— Comentó la otra y el chico se movió para ayudar con un objeto circular de metal metido dentro de una caja. 

—¿Qué es esto?— Preguntó él. 

—Un experimento de artificería. 

—Esto no lo enseñan en Hogwarts— Tonks se acercó al objeto mirando con detenimiento— ¿Y qué se supone que hace? 

—Pues en teoría, debería poder cuantificar la magia de un mago— Argumentó la chica hundiendo los hombros. 

—Genial, supongo… espera ¿Qué hace qué?— Preguntó Tonks ahora acercándose un poco. 

—Mide el valor de la magia de un mago— Repitió la otra. 

—Si te escuché, solo estaba verificando que no estaba loca, o que tú lo estás. ¿Y si lo lograste? Digo, creo que es algo imposible. hasta donde sé solo se puede medir las capacidades de un mago con ciertos hechizos de gran dificultad, e incluso así no es muy preciso, porque hay magos que se les hace más sencillos que a otros. 

—Leí algo como eso hace dos días. Pero yo cuando inicié, no me hallaba consciente de no existir una base para esto— Explicó la chica— Hace unos días Harry me invitó a jugar un juego de consola, la mía es nueva, así que quise probar algo así, y había un juego donde usaban magia. Ahora el punto es que en el juego se puede subir de nivel, y esto hace que algo llamado maná suba también. Entonces me surgió la duda ¿Los magos también suben de nivel? Pensé que sí de inmediato, fue algo que vimos en clase el año pasado, con práctica la capacidad mágica aumenta, por eso hay magos con mayor capacidad que otros que cuando eran más jóvenes no eran tan prodigiosos. 

—Continúa, creo que entiendo un poco hasta donde vas. 

—Bien, entonces me pregunté porque no hay una magia o máquina para medir el potencial mágico de un mago. Investigué en libros y empecé a darle vueltas a la cabeza, y me fijé que probablemente porqué nosotros no usamos maná como en el juego, sino magia en sí. Y no tenemos un medidor de magia, o quizás sí. Averigüé y existen los detectores de magia. 

—Claro, el ministerio suele usarlos para hacer investigaciones y marca las casas de los chicos de familia muggle para ver si hay magia accidental o con causa— Continuó Tonks. 

—Exacto, pero no son económicos. Sin embargo con ayuda de Harry conseguí uno, y me fijé que puedo copiar las runas de su artilugio al mío. Esa parte era sencilla, luego necesitaba una runa que le indicara al artificio que necesitaba leer a una persona, lo que significa una dirección y luego otra que cuantificara en números una magia, y finalmente unas runas que puedan expresar eso en un tablero. Esto fue bastante complicado, necesitaba runas de superposición que pudieran tener una automodificación. casi no dormí, pero hallé un texto con una imagen de una como las necesitaba. Alguien las creó para hacer un reloj de tiempo. 

—Me maree, eso no suena nada sencillo Hermione— Expresó Harry. 

—No lo fue. El problema es que en teoría debería funcionar, pero no he tenido oportunidad ni de activarlo ni de probarlo. 

—¿Por qué? 

—Necesitaba un hechizo base, uno de los más sencillos para poder establecer una unidad de medición. Casualmente el videojuego representaba el maná como una gota de agua, fue cuando recordé que aguamenti es una de las magias bases y más sencillas. Lo minimice a una gota e hice el hechizo para decirle al artificio que esa unidad era lo que debía calcular. Pero en mi casa estaba puesto otro detector, mis padres son muggles. Me llegó una carta del ministerio tres minutos después. 

—Y se acabó el experimento. 

—No pude hacer nada más, apenas logré medir la unidad básica del aguamenti, y luego pude poner el grabado en las runas. Pero falta todavía trabajo que hacer— La chica buscó en su ropa la varita mágica— Aguamenti minimun— Un par de gotas salieron de la varita mojando el suelo, y el aparato reaccionó emitiendo una suave luz azul. 

—Hizo algo— Comentó Tonks. 

—Aún falta, todavía debo trabajar un poco más— La chica se apartó entonces de la realidad, sacó un libro y un cuaderno de notas y comenzó a revisar un par de garabatos antes de sentarse sobre el suelo con el armatoste a su lado. 

—¿Crees que lo logre? 

—Casi seguro, Hermione vino solo para poder hacer esto— Se encogió de hombros él. 

—Es perseverante, yo no podría hacer algo como eso, y sé runas. Pero la mayoría de las que conozco se usan para lucha, no de esa forma. 

—Esperemos, de seguro nos llama cuando tenga algo. 

 

Harry se dirigió a su habitación, solo interrumpido brevemente por el llamado de Sirius para que los padres de la chica se retiraran y despidieran. Aparentemente mucho más tranquilos que momentos antes. La pelo castaño se encerró en su habitación a finiquitar su artilugio hasta que casi a las diez de la noche dió un grito llamándole. 

—¡Harry!— Llegó hasta su habitación, donde entró para tomar al chico del brazo que jugaba un videojuego, sin prestar atención a la bruja en ropa interior que dormitaba sobre la cama— Lo logré. 

—¿Ya? 

—Bueno, estuve trabajando mucho más tiempo, ahora solo necesitaba terminar el tallado, pero el diagrama de las runas ya lo tenía hecho en un cuaderno— Sonrió la otra guiandole hasta la otra habitación. Tonks les siguió de cerca aún somnolienta. 

—¿No podíamos hacer esto mañana? Ya el sueño empieza a ganarme— se quejó la peli rosa. 

—Ven y colócate sobre esto, aquí— señaló Hermione emocionada mientras llevaba a Harry hasta el aro de metal. 

—¿Esto es seguro?— preguntó él. 

—No te voy a matar Harry, ya tienes a varios detrás de tí por eso. Y no necesito azkaban para tener el cabello alborotado— sentenció esta aún moviéndose por la habitación. Se detuvo al frente del chico y se agachó para activar las runas sobre la superficie metálica del artilugio semejante a una base redonda. Varias formas brillaron del mismo tono azulado de antes y un segundo después un número apareció en una pequeña placa de aluminio. 

—¿Esto está bien? digo, es bastante alto en comparación con el mio— Se movió para que Harry pudiera ver un lindo 13568 brillando.

—¿Qué significa el número?— preguntó Harry. 

—Significa que podrías lanzar trece mil quinientos hechizos aguamenti— Comentó Tonks— Quiero probarlo. 

—¿Qué número tienes tú?— Preguntó Harry a su compañera de curso. 

—Tengo apenas ochocientos treinta— Se encogió de hombros antes de agacharse nuevamente para activar el artificio con la otra chica— estás en ropa interior. 

—Si claro, así la ropa no se interpone en mi medición— Expresó la otra con naturalidad. Hermione activó el mecanismo e hizo una nueva lectura. El número se formó sobre la placa— Debo ser poderosa, con 32356 puntos. No me sorprende tampoco, soy más poderosa que tu primo— guiñó un ojo a Harry con malicia. 

—Ahora siento que debo entrenar más, Harry tiene mucho más puntos que yo— Hermione frunció el ceño cruzándose de brazos. Y Tonks tiene treinta y cinco veces mi cantidad. 

—Bueno, yo hago magia casi todo el día, todos los días— Comentó la aludida bajandose— Supongo es normal que sea tan alto en mi caso. 

—¿Magia todo el día?— Preguntó Hermione. 

—Por esto— El cabello pasó de un rosa a un azul suave mientras que sus facciones cambiaron ligeramente y sus ojos se tornaron grises— ¿te gusta? 

—¿Eres un…? 

—Metamorfomago, agradezco lo mantengas en secreto. pero si, esto consume magia normalmente, no tanta como al inicio, pero aún lo hace, eso explica mis cantidades de magia. Pero las de Harry son muy altas, esperaba algo más semejante a lo tuyo. 

—¿Por qué lo dices?— Preguntó Harry sentándose en la cama. 

—He estado dándote algunas clases, aprendes a velocidad monstruo, y puedes replicar casi cualquier cosa que se me ocurre. No es normal que tengas tanta magia, te he pedido que crees escudos casi sólidos y mantengas hechizos por tiempos inauditos para poder agotar tu magia. Y Apenas acabas de terminar tu primer año en Hogwarts, para el tercero tendrás mi nivel, serás un monstruo como mago. 

—Deberíamos enseñárselo a Sirius.

—Pero mañana, o pasado, Sirius debe estar cansado, hoy terminó la piscina y mañana llegará Karen y de seguro tu otra amiga. Es un día que considera importante y quiere que todo salga bien. Deberíamos dormir— Bostezó— todos, en especial tu Hermione, lograste algo genial, sólo espera el día de mañana para poder comprobarlo mejor. Y felicitaciones, creo que hiciste algo increíble. 

 

El día siguiente la mañana dentro de la residencia Black fue agitada, Daphne llegó a tempranas horas en compañía de un elfo doméstico y un pequeño bolso para pasar ese día. Su permiso de estadía era de apenas veinticuatro horas.

Por otra parte Sirius estaba feliz al notar que su potencial mágico tenía el número 37452 alegando ser superior al de cualquiera en la residencia. ello a pesar de ser apenas un poco por encima que el número de Tonks. Daphne por otra parte marcaba el número 2789 como cifra. Punto que alegró a esta, pero desanimó mucho a Hermione al sentir que era la menor entre todos los presentes. 

La revelación de la piscina fue el evento principal. Tanto Sirius como los elfos estuvieron trabajando en la expansión de la habitación del fondo y construcción de una alberca cuadrada de algunos metros de largo. El lugar se hallaba techado, pero la luz solar entraba iluminando el lugar.

—Luce genial— Le felicitó su ahijado antes de que el grupo se abalanzó dentro del agua a disfrutar de un día de diversión. 

Karen llegó unos minutos más tarde con su rostro dulce y algo de comida preparada. Fue presentada ante Tonks, Hermione y Daphne, mientras que a los elfos se les encomendó hacer otros oficios en la casa sin ser descubiertos por la mujer. 

—Es una gran piscina. ¿Seguro que esto no es terreno de la otra casa? Es extraño, nunca vi una casa tan grande como esta, menos en este barrio. 

—Se compraron ciertos terrenos, la familia Black es bastante antigua. 

—Lo sé Sirius, me lo has dicho bastante, aún así me sorprende ¿Por qué nunca antes me mostraste esta piscina?

—Pues no estaba limpia ni llena, era un cúmulo de suciedad— Explicó el otro. 

—Es bellisima. Iré a cambiarme, no se diviertan tanto sin mí. 

—¡Sirius cierra la boca!— gritó Harry desde la alberca antes de que Tonks saltara sobre él y lo hundiese en el agua. A decir verdad él no se hallaba en mejor posición. Se hallaba nervioso mientras jugaba con las chicas en el agua. Daphne usaba un traje de baño de dos piezas, mismo que dejaba ver el crecimiento que su cuerpo sufría, en especial en la parte delantera. Hermione por otra parte ahora se hallaba con un enterizo, y aún así sus piernas y la forma de su cadera era visible. 

Para empeorar las cosas, no podía verlas sin recordar la representación de Tonks con ambas chicas. Su mente se hallaba divagando y sus sentidos se agudizaban en aquella dirección, pero para su gran pesar, siquiera sabía cómo acercarse a cualquiera de las chicas. Era como tener la comida frente a él y no saber cómo usar los cubiertos. 

Tonks tampoco ayudaba, su traje de baño era más revelador de lo necesario y su cuerpo escultural dejaba sin aliento con facilidad. 

—Lo digo en serio Hermione, muchas personas estarían interesadas en saber cuál es su nivel mágico— Daphne jugaba con el agua al borde de la piscina. 

—Pero solo es un invento que hice. 

—Concuerdo con Daphne, podrías venderlo— Tonks nadaba de un extremo a otro— La simple duda haría que muchos quisieran saber su nivel. Y para los aurores sería vital. Saber el nivel de magia permitiría organizar escuadrones o tener un ranking. 

—Es difícil, esa muestra que hice salió en más de treinta galeones— Comentó la chica. 

—Puedo poner el dinero por la mitad del negocio— Comentó Harry tratando de no ahogarse, afortunadamente se había estirado un poco las últimas semanas y sus pies tocaban el suelo. 

—¿De verdad se podría? ¿Pero cómo lo vendería? 

—Puedes colocar un anuncio en el profeta, o el quisquilloso y colocar el precio. la venta se podría hacer por medio de lechuzas. Muchos negocios empiezan así— Señaló la aspirante a auror. 

—Yo creo que podría ser un gran negocio. No todos los días creas algo tan genial, deberías aprovechar— Agregó la Slytherin— Yo me uniría, pero la verdad en este momento mi familia tiene otras preocupaciones. 

    —¿Lo que me dijiste en correo?— Le siguió Hermione. 

    —Esa es una parte, también está otro asunto— harry sintió que la chica le dedicó una mirada— Y luego está el hecho del viaje a la granja, mi mamá decidió viajar a una de los invernaderos para revisar la producción de este año— Se encogió de hombros. 

—¿Tienen plantaciones?— preguntó Tonks. 

—Algo de asfodelo, ajenjo, plantas revitalizantes, la mayoría es material para pociones. Es el negocio de la familia. 

Sirius por otra parte estaba deleitado con Karen y su traje de baño negro con lunares. El hombre servía algo de comida y jugos mientras que la mujer se adentraba en la piscina y saludaba al grupo más joven en el otro extremo. 

—¿Crees que se casen?— Inquirió Tonks devolviendo el saludo. 

—Ella es linda, creo que de verdad están enamorados— Contestó Harry. 

—Parece bastante amable con él— Expresó Hermione. 

—Lo es— Corroboró Harry. 

—Bueno, al no saber la verdad, pueden estar seguros que no está detrás del apellido Black o la herencia. 

De pronto todos voltearon en dirección a la puerta del lugar cuando se escuchó un gran estruendo. El sonido de ollas y diversas cosas de metal cayendo dejó a todos con incertidumbre y expectativa. 

—Kreacher y Gali tienen órdenes de no hacer ruido— Harry salió de la alberca todo empapado y se movió hasta donde estaba su ropa. Tonks por su parte hizo lo mismo. Entonces la puerta que daba a la casa explotó y un trío de elfos domésticos entró en el lugar abrazados y girando entre sí. 

—¿Qué rayos sucede?— preguntó Sirius en un grito. 

—¡AHHHHHH MONSTRUOS!

—¡Un intruso amo!— Gali se hallaba sobre la cabeza de un elfo desconocido jalando sus orejas. 

—¿Qué rayos es eso?— Tonks tenía la varita levantada y sin dudar casteó la magia inmobilus, sin embargo, alguna especie de barrera impidió su magia y el amasijo de elfos cayó al agua. Al instante una burbuja de aire se formó. 

Karen salía del agua gritando, mientras Sirius corría detrás de ella. 

—¿Qué hacen ustedes dos aquí?— Harry gritó— ¡Deténganse justo ahora!— Kreacher y Gali salieron del agua con un pequeño estallido y un tercer elfo apareció frente a ellos. 

—Lo sentimos amo— Nuestra orden primordial es detener a cualquier intruso en la casa— Gali se arrodilló— Gali se castigará por esto amo, Gali no tiene palabras para describir cómo se siente. Gali intentó hacer todo lo posible para detenerlo, pero el elfo idiota no quizo detenerse, lanzó las cosas y saltó por las habitaciones. 

—Elfo inutil, inmundicia que deshonra a la raza…— kreacher recitaba al lado del otro. 

—Dobby lo siente, Dobby debía venir. Harry Potter, hace mucho tiempo que Dobby quería conocerlo, señor, es un gran honor. 

—Parece que tienes un club de elfos fans de Harry Potter— daphne llegó dándole un codazo al chico. 

—Yo iré a ver como están las cosas entre Sirius y Karen. Supongo que ya no hay nada que ocultar— Tonks se secó y vistió al instante. 

—Lo siento, Dobby, pero llegaste en muy mal momento, y… — Intentó respirar mientras karen gritaba desde la cocina de la casa— No fuiste muy educado al ingresar a la casa. 

—Dobby lo siente— Gimió el elfo— Dobby no pretendía causar problemas, pero la situación fue muy extraña y luego se vió atacado por dos elfos domésticos. 

—¡Irrumpiste en una casa, una que además se encuentra bajo encantamiento fidelio!— Expresó Daphne. 

—Calma Daph, hay que primero escucharlo, tampoco lo insultemos sin preguntar. 

—¿Preguntar? ¿A Dobby? ¿Como un igual?— El elfo empezó a llorar copiosamente mientras Kreacher rezongaba aún más. 

—No es normal que traten tan amablemente a los elfos Harry— Expresó Daphne a su lado. Hermione por su parte parecía deseaba lanzarse y abrazar al pequeño sujeto, pero se mantuvo a raya, conteniendose debido a lo serio del asunto. 

—¿Por qué viniste hasta aquí, Dobby? 

—Dobby debe advertir, aunque luego deba machucar sus orejas contra el horno. Debe decirle al señor Harry Potter. 

—No necesitas machucar nada, solo explicame tus razones. 

—Dobby ha oído de su grandeza señor. Dobby escuchó que recientemente el señor Harry Potter se enfrentó nuevamente con el señor tenebroso. 

—Tiene que ser familia de alguien del colegio Harry— susurró Hermione, punto al cual los otros dos estaban de acuerdo. 

—¿Quién te envió?

—Oh señor, nadie envió a Dobby, por eso Dobby deberá castigarse, si su familia que estuvo aquí— El elfo hizo un chillido y acercó sus manos al cuello para ahocarse— Castigarán severamente a Dobby— rompió en llanto. 

—Eso es porque no deberías estar aquí, elfo inutil y maleducado, escoria de la raza— Kreacher continuaba con su cadena de insultos— Moverse sin el permiso de sus amos, la deshonra de este elfo, el oprobio…

—Con calma Harry, quizás tengas elfos muy leales, pero no todos los elfos son iguales, sin embargo, puden ser muy serviciales, si dices algo que lo coloque en contra de su familia es probable que lo suelte todo, pero tendrá que cometer suicidio después de esta reunión— Explicó daphne acercándose a su oreja. 

—Bien— Aseguró el chico mirando ahora al elfo nuevamente— ¿Por qué viniste Dobby? 

—Dobby— gimoteó— Dobby debe asegurarse que Harry Potter no regrese a Hogwarts este año. 

—¿Qué?— Harry reaccionó de inmediato. 

—Dobby escuchó señor, hay un complot para hacer que cosas horribles sucedan este año en Hogwarts. Harry Potter debe entender, no debe ir este año, será culpado señor. 

—Creo que en verdad está preocupado Harry— Expresó Hermione a su lado. 

—Pero no puedes prometerle nada al elfo Harry, puede ser tomado como un contrato de vínculo mágico— Expresó Daphne con cuidado. Sirius ya le había advertido sobre el peligro de las palabras frente a un ser mágico como los elfos domésticos. 

—Iré a Hogwarts Dobby— Expresó él. 

—No, no debe señor, Harry Potter debe jurarlo señor, no debe ir a Hogwarts. 

—Pero— le detuvo— Puedo prometer que estaré más pendiente de cualquier evento en la escuela, sin contar que estoy entrenando para no tener tantos problemas. Sea lo que fuese que sucediese. 

—¿Está entrenando señor? 

—Lo estoy— Sonrió el chico— estoy entrenando con una auror— Mintió un poco al respecto. 

—El señor es muy modesto, sigue entrenando a pesar de su victoria contra el señor tenebroso ¿puede Dobby visitarlo en otro momento señor? Dobby debe asegurarse, que al señor no le suceda nada malo. Los elfos domésticos sufrían mucho cuando estaba el señor tenebroso. aunque Dobby todavía sigue siendo tratado como basura— Empezó a gimotear, acto ante el cual Kreacher se apartó asqueado. 

—Dobby, no quiero ser descortés— Expresó Harry, el elfo pareció atragantarse y gimió con mayor fuerza— pero necesito que te retires, acabas de causar un desastre bastante grande en la casa. Había una muggle cerca de nosotros. 

—Dobby lo sabe señor, Dobby esperaba que el ministerio le prohibiera a Harry Potter ir a Hogwarts este año, pero los elfos del señor son muy serviciales, impidieron que Dobby tomase sus cosas, o que asustase a la muggle cuando esta se cambiaba la ropa. 

—Dobby, debes irte. ¡Ahora!— Harry fue un poco más severo en su tono de voz. A decir verdad sentía que el elfo estaba restando todos los puntos de paciencia que podía tener, pero estaba consciente que no podía ganar contra tal criatura si esta se ponía seria, y cualquier acto solo empeoraría la situación. Aún podía escuchar gritos de parte de Karen desde el hogar. 

El alocado elfo desapareció con el crack singular y el resto de los presentes pudieron calmarse— Kreacher, arregla la puerta y cualquier destrozo que hicieran intentando detener a Dobby. Y los dos, no quiero ningún tipo de castigo por el incidente de hoy— Expresó en tono determinado antes de que otro elfo desapareciera— gali acompáñame, hay que ver qué sucede allí adentro. 

—¿Está bien que entremos? ¿Sirius no debería encargarse de esto?— preguntó Daphne. 

—Sirius es genial, pero a veces puede ser un poco desastroso, y no es la persona con más tacto del mundo, si lo confrontan empieza a lanzar indirectas o argumentos sarcásticos— Explicó Harry. 

No fue necesario adivinar donde se hallaban los demás. Los gritos y las ollas que volaban a la cabeza de Sirius desde la cocina eran audibles desde cualquier parte de la casa. 

—¿Cuando pensabas contarme? ¿Si teníamos un hijo me lo pensabas contar cuando de pronto este volase? 

—Los brujos no volamos, Karen. Al menos no normalmente, se necesita una escoba o un potente hechizo de levitación.

—¿Todo es una broma para tí? ¡Casi muero del susto cuando entraron esos monstruos!

—Te dije que no son monstruos, son solo elfos domésticos. 

—¡Leí sobre los elfos en el señor de los anillos! ¡No son así!

—¡Te mintieron!— Respondió Sirius esquivando un sartén que voló a su cabeza. 

—¿Tú hablas sobre mentirosos? ¿Sientes que puedes hablar sobre mentirosos? 

—No quería mentirte, pero es algo complicado, hay leyes de nuestra parte. 

—¡Claro, supongo que me ibas a decir al momento de firmar el documento de matrimonio! ¡Oye Karen, soy un mago, debes firmar este papel también para aceptar que no hablarás sobre magia y esas cosas! 

—Pues básicamente si es así. 

Karen parecía enojarse aún más por semejante respuesta del hombre, su rostro se hallaba rojo y las venas se notaban en su cuello y frente— ¿Cuando Sirius? ¿Cuándo? ¿En qué más mentiste? 

—No soy tan fan de los beattles como dije, pero lo vas a entender cuando conozcas otros grupos de nuestro mundo. 

—¿Por qué no los detienes?— Preguntó Harry viendo a Tonks en la puerta de la cocina observando la situación. 

—Espero a que alguna olla le de a Sirius, o este se le ocurra detener alguna con magia y Karen se ponga aún más furiosa— Contestó la peli rosa. 

—Voy a hablar con ella. 

—No, tienes que dejar que ella se desahogue un poco. Él le ocultó algo importante, deja que grite un poco, si quisiera irse, ya se habría ido. 

—¿No está molesta?— Preguntó Harry. 

—Claro que está molesta, y mucho, por eso le está lanzando cosas. Pero ya lo perdonó, solo tiene que hacerle saber cuánto le duele el engaño— Explicó la mayor de los chicos. 

—Entiendes bastante del amor. 

—No, solo entiendo lo que es ser mujer. 

—Yo te dije lo que sentía, te dije que estaba feliz de hallar alguien que me entendiera como tu lo hacías, alguien con quien podía hablar sobre cualquier cosa. 

—Eso no fue mentira, sigo siendo yo. De hecho, no he hecho magia frente a tí jamás. tendría problemas con el ministerio si lo hiciera. 

—¿Esas fueron tus razones para no hacer magia frente a mi? 

—No, yo solo no sentí la necesidad Karen. Por favor, si me das un tiempo puedo explicarte todo lo que necesitas saber. Yo de verdad he planeado varias cosas contigo— Sirius se movía a los lados esquivando el ataque de la mujer— tengo un anillo para tí, compré los discos de música, los escuché, los libros. Por favor solo un par de minutos, con calma puedo explicarte las cosas, si aún así deseas estar conmigo, bueno, fantástico. 

—Vámonos, estará bien. Es un idiota, pero dijo lo necesario— Tonks hizo que los demás regresaran a la piscina a disfrutar del resto de la tarde. 

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