CAPÍTULO 20. PRIMA TONKS

Era el veintisiete de junio y un chico de ojos verdes y cabello alborotado se hallaba recostado en la cama luego de una noche de videojuegos y poco sueño. Su habitación era muy distante a cualquiera otra de un chico de once años. Sobre la pared se hallaban tres escobas, dos de ellas funcionales, la tercera, por extraño que alguien imaginase, se trataba de una pieza sólida de oro, trofeo de lo que el chico consideraba su hazaña más grande. 

Un televisor con una consola conectada a este, una lechuza cerca de la ventana descansando en su jaula luego de un centenar de incursiones en los últimos días. Y papel de carta esparcido por toda la habitación. Las cartas esparcidas eran de sus amistades: Neville, Sophie, Daphne y Hermione. Esta última en especial había gastado decenas de hojas para compartir con Harry sus pensamientos, y actividades. Una de las hojas sobre la cama decía: 

 

Querido Harry. 

He comprado los juegos que me has indicado y probado uno por uno, aunque admito que la leyenda de Zelda es atractiva, me he quedado atrapada en el juego Final Fantasy. Lo jugué varias horas, y la verdad me he quedado fascinada con la similitud que tiene el concepto de la magia del juego en relación a la realidad. En especial he hallado peculiar que aquí el potencial mágico de los personajes puede ser cuantificado. 

Investigué un poco sobre el asunto y escribí una carta a la profesora Septima. Resulta que en nuestro mundo se ha buscado cuantificar la magia de los magos en múltiples ocasiones. Sin embargo, es un terreno un tanto desconocido, ya que no existe una tabla o marco bajo el cual poder establecer una categorización. ¿Puedes imaginar eso? Normalmente los hechizos han sido clasificados en encantamientos, hechizos y maldiciones debido a la falta de una escala real. Según la profesora, en el colegio mohoutokoro de japón, tienen balanzas de hechizos un poco más específicos con gasto de maná. 

Pese a todo no he podido hallar ningún libro sobre el asunto, salvo un cuaderno de artificeria. Aclaro, se trata del estudio de introducir magia y runas a ciertos artefactos con el fin de proporcionar efectos a ciertos mecanismos. Creo que me he enamorado, es una rama de la magia que no se imparte en Hogwarts desde hace mucho tiempo, pero es muy interesante. Hay objetos de todo tipo, incluyendo escobas o el mismo espejo de oesed. Me estoy planteando invertir algo del dinero recién ganado en un pequeño proyecto propio, aunque mi conocimiento de runas es muy básico. Aún así creo que puedo comprar lo que llaman un sensor de magia. Es un producto que venden por lechuza desde Estados Unidos, pero es bastante caro, casi veinte galeones. 

¿Tú cómo estás Harry? te he extrañado. A pesar de que mis padres están abiertos a conversar y escuchan bastante, no comprenden realmente las cosas de las cuales hablo. Es un poco frustrante. He tenido algunas pesadillas con lo sucedido, las cosas no salen tan bien en mis sueños. ¿Te has sentido igual? ¿Qué debo hacer Harry? No sé si preguntarle a Daphne, ella puede ser un poco insensible en ese punto.   

    Besos Hermione. 

 

 La siguiente carta sobre la cama tenía el mismo remitente.



Querido Harry. 

    Es increíble. ¿Sabías que hay pocos hechizos que se puedan cuantificar? No he podido parar, mi padre casi me castiga hoy por no dormir anoche. El problema radica como dijiste en que no había forma de determinar cuánta magia se requiere para un wingardium leviosa. Pero, hay hechizos que aparentemente se pueden lanzar con mucha menos intensidad, lo recordé debido a tu problema con aguamenti y cómo casi ahogas un fuego demoníaco lanzándolo al extremo. 

    Resulta que puedes minimizar este hechizo hasta apenas lanzar una gota de agua, y aún el sensor de magia puede medirlo. 

    Las runas del aparato son complicadisimas, como te expliqué en la carta de ayer, lo abrí por completo y puedo replicarlo, pero el material es costoso. Esto me da una enorme pena Harry ¿Podrías prestarme veinte galeones? prometo pagarlo, pero siento que estoy muy cerca de algo genial. Si no puedes, descuida, le diré a mi padre que venda mi televisor y algunas cosas, solo creo que estoy muy cerca de lograr algo genial. 

Espero verte pronto, besos, Hermione. 



A diferencia de su mejor amiga, Hermione; las cartas con Daphne eran mucho más concisas y poco extendidas. Sin embargo se estaban convirtiendo en tan rutinarias como las de la otra chica. 



Hola Potter. 

Las situaciones en la casa han sido un poco complicadas en casa, en especial luego de la aventura en el tercer piso del colegio. Mi madre ha comenzado una serie de conversaciones conmigo que no parecen tener fin, y que ciertamente no planeo prestar mayor atención que la estrictamente necesaria. 

¿Leíste sobre lo que hace Hermione? Parece bastante emocionada con lo que sea está haciendo. 

Espero verles pronto. 

Saludos, Daphne.



—Amo Harry— Gali entraba a la habitación luego de tocar la puerta— El amo Sirius le solicita en el comedor para hablar con usted.

—Ya iré— respondió girando sobre la cama. Iba a responder, pero no estaba muy seguro de cómo dirigirse a ambas chicas. tenía intención de prestar los veinte galeones, pero no quería un pago de retorno, de hecho sentía que debía mucho a ambas chicas. Finalmente tomó los zapatos y bajó al comedor. Podía escribir un par de minutos después con la cabeza un poco despejada. 

Sirius era un sujeto en sus treinta y tantos años, de mente abierta y relajada. Pese a su naturaleza despreocupada, llevaba un par de días aprendiendo sobre distintos grupos musicales a petición de su pareja, Karen. Una muggle con quien llevaba algunas semanas saliendo. 

—¡Siéntate! escucha esto— Comentó activando un tocadiscos muggle. dejó pasar un par de segundos donde una melodía pegajosa de guitarra y batería dejaba guiar al cantante— ¿Suena como una de las canciones del grupo los trasgos, no te parece? He hallado unas cinco canciones similares en dos grupos. Imagina si le comento esto a Karen. 

—Creo primero tendrás que comentarle sobre el pequeño e insignificante hecho de ser un mago. 

—Si, en algún momento le contaré. Supongo, no es tan sencillo como parece. 

—¿Crees que se moleste? 

—Creo que posible se desmaye, o piense que le mentí sobre muchas cosas. No sabes como son las mujeres, odian las mentiras. 

—Pero puedes explicarle que primero querías conocerla y estar con ella, para saber cómo era…

—No sirve, igual implica no haberle dicho la verdad. Debo hallar la forma. 

—¿Con una canción?

—Tienes la cursilería de tu padre. No sé cómo escribir una canción, tampoco tengo la voz. 

—¿Escribirle una carta? 

El hombre arrugó el rostro— Supongo que puedo hacer eso— Suspiró— Debí quedarme con algunas de las chicas de hogwarts cuando tuve la oportunidad. Habría sido más sencillo todo. 

—Pero te gusta Karen. 

—Si, Karen me gusta— Comentó sonriendo— Lo cual me recuerda dos cosas que debo decirte. En tres días llegará tu prima Tonks, quiero que la trates bien. 

—¿Tendremos visita?— Preguntó Harry. En sus casi once años de estadía en la residencia Black las visitas siempre fueron escasas. 

—Se quedará con nosotros algunos meses. Me pidió un tiempo para poder estudiar algunos textos de la biblioteca, está aspirando ser una aurora y bueno, algo de conocimiento le viene bien. 

—¿Se quedará aquí?— el chico abrió los ojos. 

—¿Te molesta? 

—No, para nada, es solo que nunca antes alguien se había quedado por más deun par de horas. 

—Ya estás en el colegio, enfrentaste al señor tenebroso y a Peter juntos, creo que podemos relajar un poco las reglas y permitir algunos visitantes— De hecho planeo invitar a Karen para la siguiente semana. Estaba pensando en expandir la habitación de atrás, la que está llena de polvo y hacer una piscina. Nada muy ostentoso, pero podría ser un día agradable. 

—¿Puedo invitar a alguien para venir aquí?— sintió que el corazón le saltó ante la sola posibilidad. 

—Dos, tres personas. Tampoco tenemos habitaciones infinitas, y todavía no estás en edad para dejarlas en tu habitación. 

—¡Sirius!— Se quejó el chico sin dejar ver que sus mejillas se acaloraban un poco. Hogwarts era el hogar de muchos chicos desde los once a los diecisiete. Había visto en los últimos meses más acción por parte de sus compañeros de casa que en todo el resto de su vida. Al punto donde ciertas ideas y pensamientos comenzaban a rondar sus horas solitarias— Luego, con el tiempo ¿podría? 

—No veo razón para decir no. Tendrás que crecer. Lo que sí debes tener presente es que bueno, no te diré que no estés con varias chicas, nunca es malo probar— Se aclaró la garganta— Sabes a lo que me refiero, no deberías jugar con, bueno, todas. 

—No, no lo pienso hacer— Caviló Harry— ¿Cuando estabas en hogwarts las chicas ya tenían la fiebre del…?— Tragó saliva— ¿del sexo? 

—¿La fiebre del sexo? Eso está desde mucho antes de yo llegar— Comentó recibiendo un emparedado de Gali— La magia no solo sirve para luchar o fregar los platos. La magia ligada al sexo es vieja, soloq ue en los últimos años han creado cosas bastante interesantes— se aclaró la garganta luego de ruborizarse. Pero no es extraño ver cosas bastante subidas de tono en el colegio, es el lugar con mayor cantidad de hormonas. 

—No tenía idea. 

—Bueno, no es algo que escucharás en cualquier conversación. Pero tampoco algo tan raro. De no ser por esa libido alta, los magos podrían haberse extinguido posterior a la quema de brujas. O con la llegada de magos como Grindelwald. 

—¿Por qué?— indagó el chico. 

—Hubo muchas muertes. ¿No te preguntas por qué Hogwarts tiene cuentos de salones pero entran solo cuarenta chicos por año? Antes eran muchos más  estudiantes y profesores. También impartían otras materias que con el tiempo se han vuelto algo obsoletas. Ya nadie estudia la alquimia, ahora la ciencia muggle ha avanzado tanto o más— El hombre dio un mordisco al emparedado sopesando qué debía decir y qué no, después de todo se trataba de un chico que pronto cumpliría doce años. Estaría no solo con hormonas despertando, sino que además tendría mucho material y tentaciones cerca— En cada periodo de guerra, hambruna, peste, el mundo mágico también se vio afectado. Sin contar que cada cien años aproximadamente hay un mago oscuro en Europa. 

—¿Nos habríamos extinguido entonces sin ese tipo de magia?

—No solo es la magia sexual— respiró profundo el hombre— Hubo periodos en la historia donde el mismo gobierno alentó que los magos tuvieron más de una esposa. Cada familia relevante debía tener un descendiente y cosas por el estilo. 

—¿Más de una esposa? ¿Por qué no más de un esposo para las mujeres? 

—Luego de la guerra contra los goblins en el siglo dieciocho, hay que tener en cuenta que hubo también una enfermedad que afectaba solo a magos— Hizo un paréntesis de forma locuaz mientras movía una de sus manos— La población de hombres magos en lugares como españa, reino unido y francia se vió muy reducido. Al punto donde algunos gobiernos alentaron que aquellos que podían mantener a más de una mujer lo hicieran. Claro, esto se debió a que los hombres fueron quienes lucharon en la guerra, todo un desastre. Algo muy semejante sucedió luego de la segunda guerra mundial y el declive de Grindelwald o con lo de Voldemort hace algunos años. 

—Pero eso no sucedió. 

—No abiertamente, sin contar que muchas familias cometian endogamia para ese entonces por todo el asunto de la sangre mágica y la pureza de la sangre. Un par de familias casi se extinguieron por casarse solo entre primos. Los niños salían tontos o locos; otros tenían sus núcleos mágicos alterados y eran peligrosos. 

—Sabes mucho, a pesar de siempre decirme que me dedique a hacer travesuras. 

—James quería impresionar a tu madre y obligaba al grupo a estudiar más de lo debido, luego yo descubrí que habían muchas chicas en la biblioteca del colegio— Culminó el emparedado— Como decía, Karen estará aquí la semana siguiente, lo que significa que tendrán que aplacar la magia. kreacher y Gali no harán los oficios, los haremos nosotros, al menos en apariencia y por el momento. Tu prima Tonks también tendrá que ayudar en esto, ya se lo comenté por carta. 

    —Puedo invitar a Hermione, ella sabe mucho sobre el mundo muggle. 

    —Me parece bien, será bueno conocer a la futura señora Potter. 

    —De nuevo con eso. 

    —Harry, en mi experiencia ningún chico se la pasa junto a dos hermosas chicas sin ningún tipo de interés— Guiño un ojo antes de levantarse— Saldré un instante a comprar otro par de discos de música, quiero sorprender a Karen. 

Harry subió a su habitación sintiendo una emoción llenar su pecho. Una que pocas veces antes pudo experimentar.  Podía invitar a Daphne y Hermione a su casa, sonrió ante la simple posibilidad y tomó papel para escribir. 



Hola Hermione. 

Te envío con Hedwig el dinero, pero no quiero darlo en préstamo. Me parece mejor participar contigo en lo que sea que estés haciendo, aunque sea de poca ayuda. Indícame qué haces y veré si puedo buscar libros sobre el tema y aprender un poco, o dártelos. 

Ahora, Sirius me comentó que mi prima Tonks y su novia, Karen, vendrán para quedarse la semana que viene. Tengo permiso para invitarte a tí y a Daphne a quedarse acá por algunos días, claro, eso si quieres. También te extraño, sería genial poder verte. Coméntame qué dicen tus padres, quizás así podría ayudarte con el proyecto que estás haciendo. Avísame cuando puedes venir, porque de seguro debo avisar para que tengas acceso a la casa, estamos bajo hechizo fidelio. Una de las protecciones de cuando no estaba en hogwarts todavía.

Saludos, Harry. 



Expresar la parte de extrañar a la chica fue algo difícil, incluso dudó en escribirlo. pero la verdad si lo hacía, Hermione era aquella persona con quien comentaba y expresaba todos sus pensamientos. Por otra parte, no podía negar que era algo linda, aunque en ese renglón Daphne era quien desviaba su mente. Eso le recordó sacar la siguiente hoja y redactar. 




Hola Daphne. 

Me dieron permiso para invitarte a casa a pasar algunos días en casa, eso si quieres y puedes. Avísame si es posible y cuando podrías venir para darte la información, la casa está bajo fidelio. 

Un saludo, Harry. 



Las cartas no dejaron de llegar y Hedwig no tuvo muchas oportunidades para descansar. La habitación pronto estuvo llena de papeles regados por distintos lugares de la habitación, libros y envoltorios de diversos dulces que Harry desconocía. La razón para semejante desastre se hallaba acostada sobre su cama apenas en ropa interior. 

—¿Por qué no puedes estudiar en tu habitación? 

—Es demasiado silenciosa— argumentó la chica de cabello rosa moviendo las piernas al tiempo que leía un libro y devoraba algo de chocolate. 

Harry podía ver las curvas de su cuerpo, y como la zona inferior se hallaba delineada con una forma deseable, apenas demarcada por una ropa íntima blanca que dejaba poco a la imaginación— ¿Y con Sirius? ¿O la biblioteca? 

—Sirius escucha música rara, y no soy fan de conversar con los elfos— Sonrió girando el cuerpo— deberías agradecerme, así pronto podrás acostumbrarte a ver mujeres. 

—Eres mi prima, y es difícil concentrarse— Expresó él tomando asiento en la mesa para releer una de las cartas recibidas. 

—¿Eso significa que te gusta lo que ves?— Expresó la chica sentándose— ¿O acaso te hace preguntarte cómo lucirá esa chica que tanto te gusta?— Tonks cambió de pronto su apariencia para lucir como una chica mucho más joven, de cabello dorado, curvas apenas pronunciándose y senos en crecimiento. 

Harry quedó casi sin aliento ante la simple visión— Tonks, por favor…

—¿O te gusta más la otra? parecía que hablaban más, y es una Gryffindor, supongo que pasan más tiempo juntos— La chica transformó nuevamente su cuerpo para lucir un cabello castaño, de grandes rizos alborotados. Sus senos eran más pequeños, pero sus caderas más anchas. Punto que Harry jamás imaginó, pero agradeció enormemente por descubrir. 

—No voy a responder. Sin contar que me matarán si descubren que puedes hacer eso— Harry aún le costaba digerir la increíble habilidad de su prima Nymphadora. Se trataba de una animorfomaga, lo cual implicaba que podía convertir casi cualquier parte de su cuerpo a la apariencia que desease. Siempre y cuando esto no difiriese tanto con su anatomía inicial. En la práctica significaba poder adoptar el rostro y cuerpo de cualquier persona que ella desease. 

—No voy a decir nada, me pueden criticar también— se encogió de hombros la otra.

—Supongo que ese poder lo has usado mucho a tu favor. 

—Cada vez que puedo, pero también implica problemas, es como cualquier cosa. Supongo que tendrás tus problemas por esa cicatriz. 

—Todo mundo piensa que soy poderoso y erradicador de magos tenebrosos— Se encogió de hombros él. 

—Haber enfrentado al espectro de Voldemort un par de semanas atrás da a pensar que tienen razón, Harry.  Digo, son dos de dos. 

—Y en el colegio empiezan a  circular rumores sobre eso, además. ¿Fuiste tú?— La chica negó con la cabeza— Bueno, alguien se enteró y andaban hablando de eso en la ceremonia. 

—No me esperaba que ganara Slytherin, pensé que este año la copa era de Ravenclaw— Se encogió de hombros la chica. 

—No me sorprende, Snape me quitó puntos hasta por respirar. 

—Si, tiende a ser un poco preferencial. Pero también he visto que alienta a aquellos que saben hacer bien algunas pociones. 

—Pues ese bueno en las pociones no soy yo— Admitió Harry. 

—Bueno. ¿Por eso andas estudiando en vacaciones? 

—Tu también estás estudiando— Comentó él. 

—Pero yo espero convertirme en aurora, en cambio recuerdo que ni yo ni mis amistades estaban interesados en estudiar al comenzar su segundo año escolar. 

Harry gruñó al comprender su punto— En parte si es por eso, en segundo hermione me dijo que debo mejorar para que en caso de existir otra situación de peligro como la de semanas atrás, nuestra mejor defensa no fuese solo magia de agua para inundar una habitación. 

—Bueno, admito que conozco pocas personas que puedan inundar una habitación en un par de segundos como según hiciste. Pero, si quieres mejorar y ser más diestro a la hora de enfrentarte a magos tenebrosos, creo que lo mas adecuado sería empezar a ver magias más avanzadas que esas, quizás algo de runas, o aprender a hacer encantamientos sin voz. 

—¿Hechizos en silencio? ¿No es muy avanzado? Dicen que solo los grandes magos pueden. 

—Pues si eres capaz de llenar una sala de agua en dos segundos, creo que podrías intentar lanzar algo sin decir el hechizo. Supongo que es solo cuestión de intentar ¿no? 

—¿Tú sabes? 

—Un par de hechizos. 

—¿Me enseñarías?

—¿Me tienes semidesnuda en tu habitación y lo único que se te viene a la mente es que te enseñe hechizos sin canto? ¿Eres raro primo? 

—No soy raro— Evitó la mirada cuando la chica volvió a su apariencia con el cabello rosado y curvas más pronunciadas por la edad— Solo trato de evitar mirar mucho. 

—Esa es una buena respuesta, ¿Qué gano yo por enseñarte? 

—¿Qué quieres? 

—Ahora las cosas son más interesantes— la chica alzó una ceja— Primero quiero poder usar tu cuarto cuanto quiera y como quiera. 

—No veo mayor…— Podía ver la forma de sus senos abultados rebotar— problema. 

—Incluso si quiero estar desnuda, si te molesta, te sales— Alzó una ceja, pero Harry no se negó. No podía, su virilidad estaba que saltaba de la emoción ante semejante oferta— Quiero acceso a un par de libros que Sirius no me ha dejado ver en la biblioteca. 

—¿Quieres que baje por ellos? 

—No, pero tienes acceso a un par de elfos para pedirlos, yo en cambio no puedo darle órdenes. Eso es otro punto, quiero que des las órdenes por mí. Si necesito ropa limpia o cosas así— Harry aceptó con la cabeza— Y me deberás un favor. 

—Pides bastante, pero me parece bien. 

—¿Yo pido bastante? tú me acabas de pedir enseñarte hechizos sin canto. ¿Qué hechizo tienes en mente?

—Protego, impedimenta. 

—Eso es demasiado avanzado, lo más efectivo son hechizos sencillos, como lumos o accio— Harry se levantó de la silla para ser golpeado por un grueso libros que voló por la habitación sin que Tonks conjurase— Sin canto y sin varita. Prepárate, estás por ver porqué soy una prometedora posible auror. 

Harry empezó su sesión de entrenamiento dejando sobre la mesa la carta de Hermione recibida el día anterior. 



Querido Harry. 

Aceptaré tu invitación para ir a tu casa. Resulta que acabo de hacer un hechizo como parte de mi experimento, y el ministerio lo ha detectado. Me enviaron una carta de amonestación y otra a mis padres, fue un desastre. Al ser mi familia toda muggle, la única que pudo realizar magia soy yo, así que de allí la detección. Supongo que en tu casa podré hacer magia, y de verdad lo necesito para poder completar lo que estoy haciendo. 

Creo que podría ir el día viernes. Mis padres no están molestos por la carta, pero no comprenden que la ley contra el uso de magia frente a muggles es muy estricta y podrían poner cargos sobre mi. Mi mamá quiere que aún así me quede, pero papá entiende que estoy haciendo un proyecto y necesito poder avanzar, de otra forma me volveré loca, es lo único que he hecho en los últimos días. 

¿Está bien que vaya en tales condiciones? Podrían incluso enviar una carta a tu casa, no sé si sea adecuado. estoy un poco asustada a decir verdad. Fue muy inesperado y escalofriante. 

Espero tu respuesta para comentarle a mis padres. 

Besos, Hermione.

Leave a Reply

Your email address will not be published.