CAPÍTULO 17. MURMULLOS

—Entonces perteneces a la familia Sayre ¿Tomarás el apellido? 

—Es de donde viene mi magia, pero no tengo intención de tomar el apellido. Tampoco de presentarme ante la familia— Expuso Hermione tomando un poco de ensalada— Sería como renunciar al apellido Granger. Además, Harry me prestó cincuenta galeones y pude abrir una cuenta con el apellido Granger, soy ahora legítimamente parte de un apellido mágico de Inglaterra. 

—Felicitaciones, supongo que debes sentirte orgullosa. 

—Un poco, se que es algo un poco tonto de mi parte, pero colocar un precedente en el mundo mágico es algo. Al menos por ahora, sin contar que tener una cuenta me permitirá hacer otras cosas. No te imaginas como es el cambio de libras esterlinas a galeones. Mi papá casi tiene un infarto cuando se enteró del valor de cada galeón. 

—¿Cómo le piensas pagar a Harry?— Preguntó Daphne abriendo una carta que la lechuza recién traía. 

—Clases por veinte de los cincuenta y los otros treinta los regresaré. Aunque tendré que hacer un par de tareas. 

—Eso suena bien. podría pagar por una de historia de la magia— se encogió de hombros ante la mirada de Hermione— No es la clase más entretenida del castillo. Prefiero defensa, pociones o transformaciones. 

—Bueno, pero serían cincuenta sickles.

—A ese ritmo pagarás bastante rápido ese dinero.

Hermione se encogió de hombros— No quisiera pensar en hacer una fortuna, pero la verdad es que no hay mucha gente poniendo de su parte en el colegio, parece dinero fácil. 

—Tú único problema será el tiempo. Y debes procurar que los profesores no se enteren. ¿Qué le pasa a Harry?— preguntó al ver al chico semi dormido contra la mesa.   

—Anoche los chicos estaban celebrando la victoria de Gryffindor y un par de Hufflepuff se quedaron con los chicos de quinto y sexto. El escándalo fue bastante. Sin contar que Harry estuvo discutiendo con Sirius. 

—¿El asunto de la profecía de los Black? ¿Qué dijo?

—Que todavía no tiene treinta y cinco y queda tiempo para buscar, que debo dejar de preocuparme por esas tonterías. Y debo preocuparme por encontrar a una señora Black y desposarme ante de los veinte— Rezongó Harry. 

—Bueno, es cierto que la mayoría suelen casarse antes de los veinte o mucho antes de los treinta. No es usual ver a magos luego de esas edades solos, y cuando sucede se piensa que son raros, o que algo malo tienen— Comentó Daphne. 

—¿Por qué sucede eso?— Harry tuvo curiosidad levantando la cabeza buscando un par de tostadas para comer. 

—Um, supongo que por varios factores. Primero están los lazos mágicos, que aunque son raros, pues suceden. Luego están los arreglos de bodas entre familias, es normal que a las chicas después de los quince las comiencen a emparejar. 

—Es algo medieval— Comentó Hermione. 

—Las costumbres mágicas no han cambiado mucho, y las bodas entre familias arreglan muchas situaciones políticas. Es como muchas familias conservan sus bandos generalmente. Los oscuros intentan ganar poder y los blancos también. También está el sector de aquellas casas que son grises o con reglas más laxas. Pero el punto es que las bodas siempre son una forma fácil y sin mayor complicación de unir fuerzas y asegurarse que un bando permanecerá de tu lado. 

—Eso explica algunas cosas que he leído. Sabes bastante de eso. 

—Mi familia es oscura y semi gris, de hecho parte de mi estadía en Slytherin y en Hogwarts en general es tener un buen conocimiento de cómo las familias se van moviendo y lograr lazos— Admitió la chica de cabello dorado. 

—Pero dijiste que elegiste Slytherin— Expresó Harry. 

—Lo hice, pero mi familia ya había conversado conmigo, y me dijeron era la mejor opción para establecer lazos. De hecho hay muchos estudiantes que eligen Slytherin por este motivo, en especial aquellos que vienen de ciertas familias de renombre. 

—Si, Slytherin tiene muchas familias de renombre, y la mayoría de los políticos salen de su casa— Expresó Hermione— ¿Tienes planes políticos Daphne? 

—Dependerá del destino— Rio la chica— Aunque no estaría mal tener más presencia femenina en el ministerio de magia. 

—¿No hay mucha?— Siguió Harry. 

—No mucha, aún hay un fuerte vínculo entre el poder político, el dinero y cuán fuerte es un mago— Continuó la slytherin— Con lo cual regreso al tema de antes. Otra razón por la cual la mayoría se casa antes de los veinticinco, es también la fiebre de sexo en las chicas de la comunidad mágica. 

—¿Fiebre de sexo?— Preguntó Harry, aunque deseó no hacerlo pues hermione se hallaba ahora totalmente roja. Daphne por su parte ocultó un poco su cara antes de mostrarla nuevamente con su semblante totalmente serio. 

—En los últimos años— Se detuvo— Ha habido un incremento en la lujuria y actitudes de ciertas brujas, en especial luego de los trece o quince años. Por eso se le ha llamado fiebre del sexo a dicho comportamiento. 

—Se inventaron varias pociones y hechizos de efectos sexuales— Explicó hermione recobrando un poco su semblante— Y no es solo amortentia o la poción anticonceptiva, hay hechizos bastante potentes, y pociones que bueno, han hecho muchas chicas sucumban a sus deseos y terminen…

—No deberían ser tan recatados sobre ese tema— Fred se acercó al grupo junto a su hermano gemelo— Si quieren algunas pociones de amor, revitalizantes, o de efectos varios, pueden decirnos. 

—No son las pociones más baratas, pero si aseguramos sus efectos. Bueno, tenemos clientes, como los de anoche que pueden hablar sobre su efectividad— Expresó George. 

—¿Si están conscientes que cualquier actividad lasciva está prohibida?— Preguntó Hermione. 

—¿Te has fijado Hermione que, a pesar de que las pociones como amortentia y otras están en la lista negra de Filch, ninguna de ellas son confiscadas por los profesores? ¿O que a pesar de que no se alienta el sexo en la escuela, hay muchos lugares y salones cuyo único uso es… Sin contar que si existe un lazo, pues prácticamente alientan las relaciones?— Se encogió de hombros Fred. 

—Nosotros no hacemos las reglas, pero tampoco somos aquellos que buscan de infringirla— Intervino George. 

—Solo estamos conscientes que ante la necesidad hay una demanda de este tipo de productos. Y buscamos hacer algunos galeones.No nos culpes por ver oportunidades de negocio donde las hay. 

—¿Cómo hacen para estar siempre donde hay una travesura o algo indebido?— Preguntó Hermione, y ambos gemelos sonrieron. 

—Eso es nuestro secreto. 

—Aunque últimamente dicen que ustedes tres nos están haciendo la competencia— Ambos se retiraron junto a otro grupo cuando Lee Jordan se acercaba junto a Angelina y un bulto que temblaba bajo el hombro. 

—Conseguirán que nos quiten todos los derechos sobre el uso de la sala común. O que los expulsen— Expuso Hermione viéndoles. 

—Pero tienen razón en algo, si existe un lazo incluso se alienta el hecho de que los magos tengan relaciones. Por eso también han aumentado las uniones— Expresó Daphne abriendo su carta mientras que a Harry le llegaba otra. 

—Pero eso del lazo es un mito, muchos lo usan como excusa. escuché hace un par de semanas a una de Gryffindor de sexto decir eso solo para poder finiquitar su contrato de matrimonio. El ministerio no lo está regulando. Sin contar que es algo extremadamente raro que dos magias se enlacen— Explicó Hermione algo exasperada. 

—No dije que fuese real. 

—¿Por qué alientan eso de, las juntas?— preguntó Harry sin comprender un par de términos. Sin embargo, no deseaba parecer tan despistado como era. 

—La guerra civil mágica— respondió Hermione, aunque luego se explicó— La guerra con quien ya tu sabes. originó que se perdieran muchas familias enteras de magos, e incluso las que sobrevivieron se vieron bastante diezmadas. Y ya muchas venian golpeadas tambien por las guerras muggles y los enfrentamientos a Grindelwald. 

—Ese era el mago tenebroso antes de Voldemort. 

—Ese mismo— recitó la chica— ¿Qué sucede Daphne? 

—Mi familia, quiere una reunión conmigo. Aparentemente han escuchados un par de rumores sobre mi comportamiento en el colegio. 

—¿Tendrás problemas por nosotros?— preguntó Harry. 

—Los normales. 

—¿Si hablaste con ellos? tu sabes, para cambiar de casa— Preguntó la castaña. 

—Hablé, pero no es la idea más adecuada en la familia. es difícil de explicar. 

—Influencias para la casa Greengrass— Frunció la boca. 

—Bueno, quizás tampoco es tan difícil de explicar. 

—Miren, una serpiente fría en nuestra mesa— se escuchó la voz de un par de leones. 

—Será mejor que me vaya. 

—No, quédate y no prestes atención, si te vas porque otros están hablando, juro que comenzaré a lanzar maleficios a diestra y siniestra en la sala común. Solo busquemos comer y salir un rato, al lago quizás. 

—¿Hoy tendrán entrenamiento? 

—No, por el partido de ayer— repuso Harry— la profesora McGonagall indicó que no podíamos entrenar luego de jugar, si es por Oliver, de seguro estaríamos en la cancha desde las cinco de la mañana— Harry leyó la carta frente a él luego de reconocer el remitente— El banco, aparentemente no había mucho de valor en las arcas Peverell. 

—¿No? Pero es una familia muy antigua— Comentó Hermione. 

—Probablemente por eso mismo— se encogió de hombros Daphne para luego explicar— ¿Qué bienes podían tener hace cien años? ¿Vacas? Y si hubo algún invento de valor en su línea, las licencias de dichos inventos se suelen mantener solo cincuenta años. También hay valores que se pierden con el tiempo, salvo algunas posesiones mágicas. Si tenían una casa hace cien años, probablemente sea una ruina ahora. Si invirtieron en casas hace tanto tiempo, probablemente fueron suplantadas para construir algún edificio.

—¿Cómo sabes eso? Si dicen que tengo una bóveda con candelabros, algunas pociones, retratos de la familia y otras cosas, además de una cabaña y un terreno baldío. 

—Vengo de otra familia antigua. Los Greengrass tuvieron mayor relevancia hace tiempo, cuando uno de nuestros antepasados creó un buen invento, pero mucha de nuestra fortuna fue mermada. En parte también buscando solución a la maldición de nuestra sangre— Daphne entonces se percató de haber dicho algo indebido y llevó las manos a la boca estupefacta ante su poco criterio— por favor olviden eso último. 

—¿Hay una cosa de esas también en tu familia?— Preguntó Harry— De esas cosas que nunca dijiste— terminó lacónicamente. La chica tan solo asintió con la cabeza y no abrió de nuevo la boca. 

Luego de comer y pasear un rato en el lago Harry regresaba a la sala común seguido de Hermione— ¿Qué le pasó a Daphne? estuvo bastante callada esta tarde. Bueno, más de lo normal. 

—No fue algo que dijeras. Creo que estaba preocupada por haber dicho que en su familia también existía una maldición. 

—¿Qué tiene eso? No entiendo el misterio sobre eso. 

—Creo que su familia la está presionando para que obtenga una matrimonio beneficioso para ella y su hermana, y bueno, decir que existe una maldición en su sangre, no es lo más prudente. 

—¿Los matrimonios son tan importantes en el mundo mágico? Sirius es… distinto. Nunca lo habría pensado hasta estar aquí. 

—Está muy profundo en la cultura mágica de Europa. Es parte principal del juego de poder dentro de nuestro mundo. 

—Tiene apenas once, no es como si se fuese a casar…

—Dentro del mundo mágico es muy posible que comiencen a ver sus posibles futuros esposos a los trece. No ella, su madre, justo antes de que ella experimente…

—La fiebre de las mujeres— repuso Harry. 

—En la biblioteca hay material sobre el matrimonio y la política. Hay un libro llamado Política de Europa y los lazos de sangre, habla bastante sobre el tema, solo que yo no lo terminé. Apenas lo vi cuando buscaba material de Flamel. 

—Sin ofender Hermione, pero dudo que sea un material de lectura interesante. 

—Tienes la manía de hallar interesante únicamente lo práctico. 

Harry se encogió de hombros— Gorgojos de miel— recitó la contraseña antes de entrar a la sala común— Al menos el nuevo profesor de defensa tiene coherencia en lo que dice. Lástima que sus clases son muy básicas. 

—No es que sea básico, es que tu estás muy avanzado con hechizos de protección Harry. Nadie del primer curso los podría manejar como tú. Tienes años de experiencia. El profesor Proudfoot es un auror del ministerio, por eso sabe que una buena base en hechizos básicos servirán a futuro. ¿No te ha vuelto a doler la cabeza? desde, bueno ya tu sabes…

—Lo cual me recuerda que tengo un reporte que hacer y bastante atrasado. Y no, ningún dolor o punzada extraña en defensa contra las artes oscuras.

—Eso significa que era como sospechamos, Quirrell de alguna forma estaba aplicando hechizos para leer tu mente. ¿Qué hiciste que no terminaste tu reporte antier?

—Terminé dormido— Admitió el chico— Ya no tengo consola en la cual jugar, otro punto que agradecer a Quirrell. ¿Alguna idea sobre por qué deseaba leer mi mente? No soy el más brillante, tampoco el más interesante del colegio. 

 

Una semana y tres días después Harry fue llamado por el equipo de quidditch preocupados a la sala común de la casa dorada. Tanto él y Hermione fueron casi sacados de la introducción al duelo mágico que el profesor Flitwick impartía aquella tarde. 

—No importa, ustedes están adelantados en comparación a otros. Vayan, yo les pasaré lo necesario a la mesa de Gryffindor— expresó el educador cuando estos salían del aula. 

—¿Y bien? ¿Quién murió?— preguntó Harry. 

—Peor que la muerte— Angelina se unió a los gemelos. Alicia Spinnet se podía ver qué también se dirigía rumbo al tercer piso por las escaleras, un poco por delante de ellos— es Snape, aparentemente no está muy feliz con la final de slytherin versus gryffindor. 

—Pero ustedes ya le ganaron a Slytherin— Expresó Hermione. 

—Pero Slytherin venció tanto a Hufflepuff como a Ravenclaw, entonces por puntos estarían en casi misma posición que nosotros. Y nuestro juego contra Ravenclaw quedaría posterior. Si ganamos, somos campeones, si empatamos o perdemos, tendremos que enfrentarnos a Ravenclaw para reclamar la revancha en la final— Expuso Fred subiendo a zancadas. 

—¿Pero habría tiempo para otros dos partidos? Se acercan los exámenes— Comentó Hermione, aparentemente nerviosa por la celeridad de las cosas— ¿No pueden pedir tener primero el partido contra Ravenclaw? 

—Se podría, pero solo Oliver puede hacerlo. Deja que le digamos cuando estemos en la sala común— Respondió George. 

—Igual el problema es Snape, cuando se empeña en algo así…— Comentó Angelina— Será difícil ganar con él sobre nuestros cuellos. 

—¿Qué hizo?— preguntó Harry. 

—Solicitó pruebas para cada jugador de Gryffindor— Contestó la chica. 

—¿Pruebas? 

El grupo entró a la sala común, donde Oliver y Katie esperaban recostados contra una de las mesas con los brazos cruzados— Quieren pruebas para cualquier tipo de pociones de parte del equipo, la profesora McGonagall acaba de solicitar que en diez minutos estemos en su oficina, el profesor Snape será quien haga los honores— Expresó Wood. 

—¿Pociones?— Preguntó Harry aún sin comprender. 

—Aparentemente alguien dijo que probablemente nosotros usamos alguna poción revitalizante antes del partido anterior. Ahora quieren revisar si tenemos alguna poción en nuestro organismo, sea revitalizante, de resistencia, antifatiga, suerte líquida, concentración o cualquier otra. Y las pruebas serán hoy y pasado mañana justo antes de entrar al partido— Comentó el capitán del equipo. 

—Bueno, no habrá problemas con eso ¿Cierto?— preguntó Hermione dándose cuenta de los rostros de los chicos. 

—He usado revitalizante y poción de concentración para estudiar— admitió Wood. Tengo los exámenes encima. No la he usado para los partidos, pero para estudiar…

—Yo tengo la poción revitalizante y algo de poción anticonceptiva— Aclaró Alicia— ¿Qué? La tomé el fin de semana, y el lunes en la mañana, me iba a quedar dormida en clase de otra forma.

—Bien, entonces tenemos problemas. ¿Cómo hacemos para que salgan bien en esas pruebas?— Preguntó Harry. 

—No podemos— Suspiró Oliver— Cualquier cosa que usemos Snape lo encontrará, pero quizás podamos explicarnos ante la profesora McGonagall y olvidarnos de cualquier hechizo o poción para los próximos partidos. 

—Eso también puede significar fracasar en los exámenes Wood— Comentó Fred.  

—Estamos acabados. De seguro nos quitan incluso los puntos de la casa por el partido ganado. ¿Crees que nos anulen el partido Wood?— Angelina abrió los ojos. 

—¿Qué? no, no creo, pero quitarnos los puntos y serían más severos con nosotros en el siguiente partido, nos pueden colocar una multa y agregar puntos desde el inicio a Slytherin. ¿Puedes imaginar a Slytherin con un marcador superior desde el inicio? o sacarnos a Alicia y a mi del partido, tendríamos que buscar un par de reemplazos. 

—Yo me adelantaré— Comentó Harry— estoy limpio, y probablemente Snape desee tardar unas tres o cuatro horas haciendo toda clase de pruebas sobre mí. 

—¿Hablas en serio? No es por ser parcial, pero si vas donde Snape te quitará puntos hasta por haber tomado jugo de calabaza en el almuerzo— Reclamó Hermione. 

—Pero de seguro tarda tiempo conmigo, así dejamos que los demás piensen alguna solución. Aunque dudo que hallen algo en solo algunos minutos— Respondió el chico moviéndose por el retrato para salir del lugar. El despacho de la profesora se hallaba en el primer piso, mismo hasta el cual ambos chicos se movieron en silencio. Muchos de los pasillos se hallaban vacios, en gran parte a causa de que en ese instante todavía se impartían las últimas horas de clases del día. 

Harry al llegar casi al lugar detuvo de forma abrupta a Hermione, quien le acompañaba, luego hizo señas para que la chica hiciera silencio, esto al reconocer las voces que ahora conversaban en el pasillo adjunto frente al despacho de la profesora.

—Es bueno verte, Severus. 

—Lo mismo profesor ¿Conversaba con la profesora sobre el asunto de los equipos de quidditch?

—Me temo que no. Me alegra que te tomes tan en serio los deseos de triunfo de tu casa, pero, mis asuntos fueron un poco más apremiantes, se me fue solicitado en un juicio en escocia. Motivo por el cual estaré ausente del colegio por veinticuatro a cuarenta y ocho horas. Notificaba a la profesora antes que al resto del personal por ser la directora adjunta. 

—¿Es prudente? digo, después de lo sucedido con Quirrell— Expuso Snape. 

—Las últimas semanas han sido tranquilas, nada nos dice que alguien intente entrar al tercer piso. Sin contar, como mencionas que el profesor Quirrell ya no se encuentra con nosotros. Lo cual obviamente quita muchas posibilidades. Además, el caso al cual me presentaré, es de gran relevancia. Grindelwald ha estado encerrado mucho tiempo, pero, ahora de la nada se ha mostrado nuevamente con cierto nivel de magia. Nadie lo conoce como yo, y que él desee de nuevo mostrar su poder e influencia, es preocupante. 

—Según usted estuvo bastante calmado durante la guerra civil contra el señor oscuro. 

—Aparentemente Grindelwald piensa que una guerra civil se encuentra muy por debajo de sus aspiraciones. 

—No pensé que Quirrell terminaría muerto, pero quien fuese que lo matase, debe seguir allí afuera profesor. Dudo en gran medida que la razón de una disputa no fuese la entrada al tercer piso y el objeto en cuestión— Arrastró las últimas palabras— Sin contar que me preocupa la presencia del ministerio de forma tan oportuna con un profesor auror, experto en runas y objetos mágicos. 

—Creo que el ministerio tiene tanto interés en la piedra como cualquier otro ser humano. Ya hablé con mi amigo sobre la permanencia del objeto en el castillo. Creo deberemos hallar mejores lugares para salvaguardarlo. 

—De acuerdo profesor. ¿La profesora McGonagall sabe sobre la situación con el profesor Quirrell y sus intentos de tomar la piedra?

—Fue ella quien insistió en aumentar la seguridad sobre esta Severus. Sin contar que se han creado un par de bloqueos para que tampoco se pueda acceder de forma sencilla a la entrada. 

—Es bueno escuchar que existe algo de raciocinio— Sonrió levemente Snape. Harry no pudo escuchar nada más de la conversación debido a que el par de pronto empezó a alejarse por el pasillo. 

—Quiere decir que Quirrell intentó ir por la piedra y Snape y Dumbledore lo descubrieron— Comentó Hermione. 

—Sin contar que intentó leer mi mente— Alegó Harry. 

—¿Crees que intentase leer tu mente por eso mismo? ¿Para ver cómo intentaste entrar al tercer piso? 

—No, los dolores si mal no recuerdo fueron desde el primer día de clases con él. En ese entonces no había entrado a ver a Fluffy y…— Harry hizo un largo silencio— Hermione ¿Un profesor puede trabajar para otra persona? 

—¿Te refieres a tomar la piedra para otra persona?— Hermione de pronto abrió los ojos, se sorprendió y bajó la mirada mientras murmuraba— Es algo que no tomé en cuenta, pero si lo unes con lo que dijo Firenze el otro día en el bosque, pues tendría sentido. Quirrell pudo ser un mortífago escondido durante cierto tiempo. Luego al ver que la piedra se hallaba a su alcance, intentó tomarla para poder revivir al señor oscuro con ella.  

—Pero alguien le detuvo, al menos con más fuerza de lo que hicieron Snape o Dumbledore. 

—¿Significa que esa persona está en contra del renacer del señor oscuro? Supondría de inmediato que sí. ¿Cómo no se nos había ocurrido algo así antes? 

—Habría que inferir mucho, si no hubiésemos escuchado la conversación de Snape y el director habría sido imposible. 

—¡Potter!— La profesora McGonagall notó a ambos chicos al salir de su despacho— Me alegra de verlo a usted y a la señorita Granger. Supongo que al menos tenemos un miembro del equipo que no ha usado pociones de concentración o revitalizante— suspiró— Señorita Granger, podría correr para informarle al resto del equipo que el profesor Flitwick conoce un par de hechizos antidetección eficaces para casos menores como este— Puntualizó, a lo cual Hermione asintió antes de salir corriendo por el pasillo. 

—Bien, señor Potter. Acompañeme, necesito preguntarle un par de cosas antes de que Snape llegue con sus frascos y ansias de restar más puntos a nuestra casa. 

—¿Está consciente que Snape ha estado restando puntos a nuestra casa a cada instante? 

—¿Que si he estado consciente? señor Potter, hemos tenido más de una discusión sobre ética profesional solo por este punto— La mujer sonó alterada— Es solo que no soy partidaria de alterar las cosas de no ser por circunstancias justas. Yo también tuve la dicha de estudiar aquí señor Potter, se bien lo emocionante que es ganar la copa de las casas, pero únicamente cuando esto ha sido ganado por esfuerzo y mérito. Una victoria vacía no es más que un cascarón. Y ahora que el profesor Dumbledore no estará, supongo que en las próximas horas gryffindor sufrirá una caída increíble de puntos. Espero señor Potter que no tenga planes de salir esta noche a escondidas, ver a los miembros de otras casas, o a tener luchas clandestinas contra cierto señorito de apellido Malfoy. 

—Creo que la señorita Greengrass dejó bastante afectado al señor Malfoy la semana pasada, y este no ha intentado insultarme nuevamente. 

—Me alegra, me alegra. Es bueno ver que algunos todavía comprenden el cómo tratar a ciertos individuos que intentan aprovecharse de los demás— Harry estaba con la boca abierta— Por favor Potter, han existido personas como Malfoy desde que el colegio fue fundado, siempre existirán. De la casa de las serpientes o la nuestra. No debería sorprenderte. Los profesores evitamos meternos en tales discusiones y alentar la cooperación. Sin embargo, a veces podemos comprender que para alejar a cierto tipo de personas, se les debe impactar con el mismo tipo de juego. Tu padre lo sabía muy bien. 

—¿Mi padre? 

—James sufrió y vivió ambas caras de la moneda, supo de muy buena mano lo que fue ser abusado y abusar de los demás. No digo que debas abusar de tus compañeros, pero creo que tu padrino puede indicar bien que acciones tomar para disuadir a algunos sin quebrantar las normas del colegio. 

—Si, creo que Sirius puede ayudarme con eso.